Erdoğan a Mubarak: »Ningún gobierno puede permanecer en contra del pueblo»

Erdoğan urgió al presidente egipcio Hosni Mubarak a satisfacer las demandas de su pueblo y le advirtió que «ningún gobierno puede mantenerse en contra de su pueblo».

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, urgió el martes al presidente egipcio Hosni Mubarak a satisfacer las demandas de su pueblo y le advirtió que «ningún gobierno puede mantenerse en contra de su pueblo».

«Escucha el grito de la gente y sus demandas extremadamente humanas. Cumple sin dudar el deseo de cambio del pueblo. Ningún gobierno puede permanecer en contra del pueblo», dijo el primer ministro turco ayer martes en un discurso pronunciando ante los diputados de su partido en Ankara, rompiendo por primera vez su silencio en relación a los acontecimientos que se están desarrollando en Egipto.

«En el mundo actual, las libertades no pueden ser aplazadas o pasadas por alto», dijo Erdoğan, que canceló un viaje oficial previsto a Egipto para la próxima semana, en lo que calificó como «un consejo muy sincero y una advertencia muy sincera».

«Todos somos mortales. Todos moriremos y seremos juzgados por aquellos que permanezcan. Como musulmanes, nuestra última residencia es un agujero de dos metros cúbicos… Lo que importa es ser recordado con respeto. Deberíamos escuchar la voz de nuestra conciencia y la voz de nuestro pueblo, y estar listos tanto para sus buenas oraciones como para sus maldiciones. Estamos por el pueblo, estamos al servicio del pueblo», enfatizó Erdoğan.

Las palabras del primer ministro turco fueron seguidas con gran atención tanto dentro como fuera de Turquía, país de mayoría musulmana pero con una fuerte tradición laica y una democracia consolidada, que según muchos analistas está siendo una referencia para los cambios que se están produciendo en la región de Oriente Medio y el Magreb. El domingo el presidente estadounidense Barack Obama reconocía explícitamente este hecho al telefonear a Erdoğan y conversar largamente con él acerca de los acontecimientos que vive Egipto y otros países árabes. Sin embargo, el discurso de ayer -que fue emitido en directo por algunos canales en lengua árabe- fue la primera vez que Erdoğan habló públicamente sobre estos sucesos.

En sus palabras ante los diputados de su partido AKP, el primer ministro situó a Turquía como el mejor ejemplo de cómo la democracia ha cambiado un país, reiterando que ningún gobierno que oprima a su pueblo puede sobrevivir, y que la dignidad humana tarde o temprano vence al totalitarismo.

«Los gobiernos que ignoran al pueblo no duran mucho. El grito de la gente, sus demandas, siempre obtienen respuesta», dijo Erdoğan, que pidió a Mubarak que acometa los cambios necesarios en Egipto para asegurar la paz y la estabilidad en el país antes de que gente sin escrúpulos se aproveche de la situación.

«Uno no puede llamar «democracia» a elecciones que duran meses. Nosotros finalizamos nuestras elecciones en sólo 24 horas», recalcó Erdoğan criticando los comicios celebrados en Egipto, donde el partido de Mubarak acostumbra a ganar con mayorías aplastantes de forma similar a como ocurría en Túnez. «Lo que deseamos ver es que las demandas legítimas del pueblo sean satisfechas antes de que traigan graves desgracias», dijo el mandatario turco, al tiempo que hizo un llamamiento al pueblo egipcio a «mantenerse alejado de las armas durante esta resistencia» aunque sin dejar de proteger «vuestra historia y vuestra cultura».

«Centraros en vuestra lucha para conseguir vuestras libertades. Este es vuestro derecho democrático», subrayó Erdoğan. «Turquía continuará permaneciendo al lado tanto del pueblo tunecino como del egipcio, y continuará compartiendo su esperanza y su alegría», añadió.

El mundo árabe escucha a Turquía

Las declaraciones hechas ayer martes por Erdoğan tienen una «gran importancia», según aseguró el ministro de exteriores australiano Kevin Rudd, de visita en Turquía. «A ojos del mundo árabe, lo que diga Turquía es lo que cuenta. Y el mensaje es que la democracia triunfa. Ellos ven el gran ejemplo de Turquía, que ha desarrollado un sistema democrático», dijo Rudd, que asistió en Ankara a una conferencia de la Organización de Estudios Estratégicos Internacionales (USAK, en turco).

Mientras tanto, el primer ministro turco tiene previsto viajar este fin de semana próximo a Damasco, donde asistirá a una ceremonia inaugural de las obras de una presa construída conjuntamente por Turquía y Siria. Su visita está prevista justo al día siguiente de que la oposición siria celebre una gran manifestación en la capital siria, por lo que sin duda alguna los recientes acontecimientos que vive el Magreb y Oriente Medio serán el principal tema de debate entre Erdoğan y el presidente sirio Bashar al-Assad.