Turquía pide la intervención de la ONU y la Liga Árabe para detener la ‘’masacre’’ en Egipto

Gobierno y oposición coincidieron en la condena enérgica a la intervención violenta en Egipto contra las protestas civiles, y pidieron la intervención del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan hizo un llamamiento urgente el miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Liga Árabe para tomar medidas encaminadas a frenar la “masacre” en Egipto, afirmando que el silencio de la comunidad internacional ante los últimos acontecimientos en la nación árabe había allanado el camino de las autoridades del país para reprimir con violencia las manifestaciones.

“La comunidad internacional, especialmente el Consejo de Seguridad de la ONU y la Liga Árabe, debe actuar inmediatamente para detener esta masacre”, dijo el primer ministro turco en un comunicado emitido por su oficina.

Una petición similar fue hecha por el presidente de la República, Abdullah Gül, en declaraciones realizadas a la prensa desde el Aeropuerto Internacional Atatürk de Estambul antes de partir en viaje oficial a la vecina República de Azerbaiyán. “La intervención armada contra civiles, contra personas que se manifiestan… Esto resulta completamente inaceptable”, subrayó Gül.

Desde la oposición turca hubo reacciones muy similares y Faruk Loğoğlu, vice presidente del Partido Republicano del Pueblo o CHP –segunda fuerza en la Asamblea Nacional Turca- condenó sin paliativos la última intervención de las fuerzas de seguridad egipcias contra los partidarios del ex presidente Mohamed Morsi, que habría causado cientos de muertos según las últimas informaciones.

“El uso de la violencia por parte de las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad de cualquier país, incluyendo Egipto, contra civiles, definitivamente no puede ser aceptable de ningún modo. Estamos muy tristes y muy preocupados por estos acontecimientos”, manifestó Loğoğlu, quien pidió también al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que tomase medidas y urgió a la comunidad internacional a dar una respuesta más contundente a lo que está pasando en Egipto.

Desde que las fuerzas de seguridad egipcias comenzaran a desalojar por la fuerza en la madrugada del miércoles las plazas ocupadas desde hace semanas por los partidarios del ex presidente Mohamed Morsi, el primer ministro turco ha estado siendo informado minuto a minuto sobre los últimos acontecimientos en Egipto, según informó la agencia estatal de noticias turca Anatolia. Las mismas fuentes indicaron que tanto Erdoğan como el ministro de exteriores Ahmet Davutoğlu habían estado en contacto telefónico durante toda la mañana con dirigentes y representantes de otros países, aunque sin dar más detalles al respecto.

Por su parte el embajador de Turquía en El Cairo, Hüseyin Avni Botsalı, informó al canal de noticias turco NTV que el edifico de la embajada permanecía custodiado por dos tanques del ejército egipcio para evitar posibles incidentes o ataques, si bien Botsalı añadió que pese a la tensa situación no había habido amenazas por parte de manifestantes contra la representación diplomática turca.

Turquía ha sido uno de los pocos países que desde que el pasado 3 de julio Mohamed Morsi fuera desprovisto de sus poderes presidenciales por orden del general Al-Sisi, jefe del Estado Mayor del ejército egipcio, ha condenado claramente la intervención de las fuerzas armadas egipcias y la destitución del presidente electo del país, calificando sin paliativos lo ocurrido como un golpe de Estado. Poco después de la intervención militar, todos los partidos políticos con representación en el parlamento turco condenaron por unanimidad el golpe contra Morsi y pidieron la restauración del gobierno democrático y civil en el país.