3 muertos y más de 1.500 heridos por los enfrentamientos en El Cairo

Al menos tres personas murieron y más de 1500 resultaron heridas el miércoles durante los duros enfrentamientos que se produjeron en la plaza Tahrir de Egipto.

Al menos tres personas murieron y más de 1500 resultaron heridas el miércoles durante los duros enfrentamientos que se produjeron entre los manifestantes que se mantienen en la plaza Tahrir pidiendo la dimisión de Mubarak y supuestos partidarios del presidente egipcio.

Mientras la violencia continuaba entre los manifestantes con golpes de puños, palos y cócteles Molotov en el centro de El Cairo, el gobierno egipcio rechazó la petición internacional para que Mubarak acelere la transición y abandoner el poder.

La oposición aseguró que los supuestos partidarios de Mubarak eran miembros de las odiadas fuerzas policiales vestidos de civil. El ataque provocó caóticas escenas en la emblemática plaza Tahrir, donde  partidarios de Mubarak acudieron montados en caballos, camellos y en carruajes, blandiendo látigos y palos.

El Premio Nobel de la Paz y principal figura de la oposición en Egipto, Mohamed ElBaradei, pidió al ejército que custodiaba la zona que interviniera para detener los enfrentamientos, los peores desde el comienzo de las protestas contra Mubarak, pero los soldados no intervinieron más que en contadas ocasiones disparando al aire.

El respaldo internacional de Mubarak, durante tres décadas un defensor incondicional de la política occidental en Oriente Medio y un aliado de Israel, se ha desmoronado conforme el líder egipcio ha tratado de mantenerse en el poder a toda costa y ha evidenciado su autoritarismo tratando de contener las protestas. Para mañana viernes hay convocada una nueva jornada de protestas masivas y los manifestantes han dicho que se dirigirán hacia el Palacio Presidencial de Heliópolis, residencia oficial de Mubarak; también han advertido al ejército que debe elegir entre el octogenario presidente, o el pueblo que pide su dimisión.

Israel, que firmó un tratado de paz con Egipto en 1979, también observaba la situación de su vecino con nerviosismo y teme que un cambio de régimen en el país vecino amenace su seguridad. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha dicho que si Mubarak cae su país debería aumentar su presupuesto en defensa, que actualmente no llega al 10% del presupuesto nacional, hasta niveles de los años 70, cuando rondaba el 30% del PIB de Israel.