El grupo de sabios pide que la UE cumpla sus compromisos con Turquía

El conocido como «grupo de sabios» de la Unión Europea cree que los 27 deberían cumplir sus compromisos pactados y mantener la puerta abierta a todos los países que negocian su adhesión.

El conocido como «grupo de sabios» de la Unión Europea cree que los Veintisiete deberían cumplir sus compromisos pactados y mantener la puerta abierta a todos los países que negocian su adhesión, y más concretamente a Turquía, según el informe en el que se recogen las conclusiones del comité de expertos tras dos años y medio de trabajo.
 
El grupo de 11 sabios que preside Felipe González presentó, dos años y medio después de recibir el encargo, su informe sobre el futuro de Europa; un texto que supone un claro respaldo a la candidatura de Turquía, a pesar de los recelos que sigue despertando en países como Francia por las diferencias culturales, su situación geográfica alejada del eje atlántico y su población de 73 millones de habitantes que la convertiría en el segundo miembro más importante de la UE después de Alemania.
 
El informe critica el bloqueo del gobierno francés de las negociaciones con Turquía, basado en razones ajenas a los criterios de adhesión, y recuerda que «los verdaderos límites de Europa» se limitan a cumplir precisamente esos objetivos fijados por la UE para cualquier país candidato. Para el grupo de sabios, la UE «debe cumplir sus compromisos» con los países candidatos a entrar en su seno, «Turquía entre ellos», según menciona explícitamente el informe. Precisamente dicha mención, según explicó el propio Felipe González en rueda de prensa, generó un amplio debate dentro del grupo, pero finalmente una mayoría de sus miembros estuvo de acuerdo en incluirla, entre ellos el propio González, que afirmó que «Europa no puede perder credibilidad incumpliendo sus propios compromisos».
 
«El informe no les va a gustar a todos los gobiernos por igual», dijo el ex-presidente del gobierno español que preside el comité de sabios de la UE. González reconoció que el texto había despertado un amplio debate en el seno del grupo pero que finalmente la conclusión general era que «Europa tiene que hacer frente a sus propios compromisos» con los países con los que ha empezado a negociar.
«Europa tiene que seguir la negociación, con el resultado que sea», dijo González, que insistió en que las posibles trabas a cualquier candidato deben estar basadas en razones objetivas, y más concretamente en la exigencia de cumplir los criterios de adhesión fijados por la UE por igual para todos los candidatos.
«Hay quienes querían que el Grupo de reflexión dijese: hasta ahí no debe llegar Europa; pero cuando Europa se ha comprometido a llegar, esa es la realidad», dijo González, que subrayó que si la UE decide en el futuro que no tiene «margen de maniobra» para seguir avanzando en la adhesión de Turquía, deberá pactar con el gobierno turco las nuevas condiciones, y no perder credibilidad ante Turquía y ante el mundo incumpliendo los compromisos que firmó en su día.
 

Críticas a la UE

González también criticó con dureza durante la rueda de prensa la actuación de la UE en la gestión de la crisis económica griega, al considerar que la decisión de acudir al rescate de la economía griega «podía haberse tomado hace tres meses», y en lugar de eso la UE había actuado tarde y cuando el daño a los mercados europeos ya estaba hecho.
 
Respecto al futuro de Europa, el informe presentado por el grupo de sabios no se anda con rodeos y pinta un sombrío panorama para el viejo continente, asegurando que Europa camina «hacia la marginalización» en la esfera mundial si no resuelve «los problemas estructurales que arrastra la UE» desde hace al menos una década, entre los que cita el rápido envejecimiento de la población y su impacto en el gasto en pensiones y sanidad, la falta de formación del «capital humano», y la pérdida de competitividad de la economía europea frente a las potencias emergentes en Asia.