salario mínimo, liras turcas

El gobierno turco incrementa el salario mínimo un 26%

El salario mínimo en Turquía se incrementa en 2019 hasta las 2.020 liras, una decisión que los sindicatos ven positiva pero insuficiente para compensar la subida de precios por la inflación.

La ministra turca de Familia, Trabajo y Servicios Sociales de Turquía, Zehra Zümrüt Selçuk, anunció el martes durante una rueda de prensa la decisión de incrementar el salario mínimo hasta llegar a las 2.020 liras turcas (unos 335 euros), tras una reunión celebrada en Ankara a la que asistieron también representantes de los sindicatos.

Se trata de un incremento del 26,05% en comparación con el año pasado… La decisión ha sido tomada por unanimidad”, dijo Selçuk durante la comparecencia de prensa tras la reunión de la Comisión sobre el Salario Mínimo, que decidió incrementar el salario mínimo en 417 liras con respecto al anterior, estipulado para 2018 en 1.603 liras turcas.

Según la ministra, el salario mínimo bruto antes de deducciones por impuestos y seguridad social será de 2.558 liras, mientras que el salario mínimo para trabajadores casados y con tres hijos será de 2.155 TL. Selçuk prometió con esta subida compensar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores debido a la elevada inflación, que alcanzó el 25,25% en octubre y el 21,62% en noviembre.

Se estima que unos 7  millones de los 29,63 millones de trabajadores que componen la fuerza laboral de Turquía cobran el salario mínimo, que ya hace un año fue incrementado un 14,2% para 2018.

Ergün Atalay, presidente de la Confederación de Sindicatos Turcos –el mayor sindicato de Turquía– y que estuvo presente en las reuniones de la comisión como representante de los trabajadores, calificó el incremento anunciado por la ministra de “adecuado” si bien no “perfecto”.

“Nosotros buscábamos un salario suficiente para la vida humana. Este nivel salarial no es perfecto pero es mejor”, dijo Atalay, cuyo sindicato demandaba un incremento del salario mínimo neto hasta las 2.000 liras, más un aumento añadido del 25% por la subida de la inflación.