Demirtaş: ‘’Öcalan no abandonará la prisión de İmralı’’

El co-presidente de la formación nacionalista kurda Partido Democrático de los Pueblos (HDP) aseguró que el líder del PKK se siente “ofendido” por los rumores sobre una posible amnistía del gobierno.

Abdullah Öcalan, líder histórico del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que se alzó en armas en 1984 y con el que el gobierno turco negocia una solución política que ponga fin a más de tres décadas de conflicto que han dejado cerca de 40.000 muertos, no abandonaría la prisión donde cumple cadena perpetua desde 1999 incluso aunque fuese liberado, según afirmó el jueves el co-presidente del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtaş.

“En nuestras conversaciones en (la isla-prisión de) İmralı, él (Öcalan) me dijo que no abandonaría la cárcel incluso aunque la puerta estuviera abierta”, aseguró el líder de la formación nacionalista kurda en declaraciones a un diario nacional. “Dijo que no tenía sentido para él abandonar İmralı porque las razones para su encarcelamiento no han sido retiradas”, añadió.

Demirtaş aseguró además en otras declaraciones que el propio Öcalan se había sentido ofendido por los continuos rumores sobre una posible amnistía que Ankara estaría dispuesta a concederle. “Fui puesto aquí por razones políticas y soy una persona con una causa política. Me siento ofendido por rumores tales como ‘Libertad para Öcalan’ o ‘Apo (apodo que recibe Öcalan) conseguirá una amnistía’ “ dijo el líder del HDP, citando literalmente las palabras del propio Öcalan durante su último encuentro en İmralı.

Refiriéndose a unas recientes declaraciones realizadas por el vice primer ministro turco Bülent Arınç, en las que éste dijo que el HDP no lograría superar la barrera electoral del 10% para poder entrar en el parlamento en las próximas elecciones generales previstas en junio, Demirtaş aseguró que su partido “desilusionaría a Arınç” y agregó que resultaba “una vergüenza para el AKP” el hecho de que esta formación no hubiese abolido este exorbitado límite impuesto a los partidos políticos en Turquía en sus más de 12 años en el poder.

El Tribunal Constitucional de Turquía se pronunció precisamente esta semana en contra de evaluar la constitucionalidad de la barrera electoral del 10%, una de las más altas del mundo y cuya reducción ha sido durante años uno de los caballos de batalla del nacionalismo kurdo. Tanto el partido HDP como sus predecesores, que reciben habitualmente entre un 5 y un 6% de los votos nacionales en las elecciones parlamentarias en Turquía, se han visto obligados durante años a recurrir a candidatos independientes -que no están sujetos a ese límite- para lograr obtener representación en la Asamblea Nacional Turca.