Croacia tiene vía libre para entrar en la UE, Turquía sigue a la espera

La Comisión Europea dio el viernes el visto bueno a la entrada de Croacia en la Unión Europea, un hecho que previsiblemente se producirá en 2013.

La Comisión Europea dio el viernes el visto bueno a la entrada de Croacia en la Unión Europea, un hecho que previsiblemente se producirá en 2013 después de que los croatas voten sobre la cuestión en un referéndum.

«Hoy es un día histórico para Croacia y la Unión Europea. Hemos allanado el camino para que Croacia se convierta en el 28º Estado miembro de la UE a partir del 1 de julio de 2013», dijo el presidente de la Comisión, el portugués Jose Manuel Durao Barroso, tras dar por finalizadas las negociaciones entre el país ex yugoslavo y Bruselas, una decisión que deberá ser ratificada por los jefes de estado y de gobierno de los 27 a finales de junio, durante una cumbre prevista en Bruselas.

Croacia es el segundo estado en aspirar a la UE tras la incorporación de Eslovenia en 2004, país este último que no sufrió la cruenta guerra de los Balcanes de los años 90. Su entrada podría dar precisamente alas a otros países como Serbia o incluso Bosnia, que aspiran también a unirse al club europeo. De hecho el propio presidente croata declaró al saber que la Comisión daba el visto bueno a su país que «Europa no estará completa hasta que todos los países de la región» balcánica formen parte de la Unión Europea.

La entrada de Croacia en la UE le supondrá importantes ayudas económicas de hasta 3.500 millones de euros en concepto de fondos estructurales europeos, y podría estimular las inversiones en el país, cuya economía aún sufre los efectos de la recesión. Sin embargo muchos croatas siguen viendo con recelo la entrada en la Unión Europea, y por ahora poco más del 44% apoya la incorporación al bloque europeo, frente a casi un 42% que la rechaza.

Turquía sigue a la espera

Donde no ha sentado bien la noticia ha sido en Turquía, país que inició las negociaciones formales para la adhesión a la UE también en 2005 -a la vez que Croacia- pero que ha visto como su camino se veía entorpecido por las reticencias de numerosos estados a la entrada de un gran país de mayoría musulmana, como el caso de Alemania, o por el bloque directo de otros países miembros, como es el caso de Chipre o Francia.

Croacia ha completado en seis años los 35 capítulos que componen las negociaciones; en el mismo tiempo, Turquía apenas ha podido cerrar un tercio de los mismos. Incluso la propia Comisión Europea ha reconocido que aunque el país euroasiático llegue algún día a completar las negociaciones -Francia por ejemplo mantiene el veto a la apertura de varios de esos capítulos-, es posible que finalmente la candidatura turca no cuente con el visto bueno necesario de todos los estados miembros.

El propio primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, hacía hincapié en esta situación hace unos meses al recordar que cuando Turquía solicitó por primera vez el ingreso en la entonces CE -allá por 1963- Croacia ni siquiera existía como país. Casi medio siglo después las previsiones más optimistas hablan de 10 a 15 años como mínimo para superar todos los escollos -principalmente políticos- para la adhesión de Turquía; pero incluso los ciudadanos turcos, que según las encuestas se muestran aún favorables a la entrada de su país en la UE, afirmaban mayoritariamente en un reciente estudio que -hagan lo que hagan- la Unión Europea jamás los admitirá simplemente porque son musulmanes.