Christofias no será candidato si no hay acuerdo en Chipre

El presidente grecochipriota Dimitris Christofias aseguró este jueves que no se presentará a la reelección en las elecciones presidenciales de 2013 si fracasan las negociaciones de paz.

El presidente grecochipriota Dimitris Christofias aseguró este jueves que no se presentará a la reelección en las elecciones presidenciales de 2013 si fracasan las negociaciones con su homólogo turcochipriota con el fin de reunificar la isla.
 
Christofias, que hizo estas declaraciones ayer durante una conferencia de prensa televisada con motivo del segundo aniversario de su gobierno, recordó que su principal objetivo de su presidencia fue ya incluso desde la campaña electoral lograr acabar con la división de la isla, por lo que si fracasaba en conseguirlo no consideraría la posibilidad de volver a presentarse como candidato.
 
«Lo subrayo claramente: si no se alcanza ningún acuerdo sobre Chipre al final de mi mandato, no me presentará a un segundo mandato. Mi actual mandato en la presidencia será mi primero y último», declaró Christofias durante la rueda de prensa en Nicosia, en la que fue rotundo al decir que ni siquiera se le «pasará por la cabeza» volver a presentarse si fracasan las negociaciones con los turcochipriotas.
Sin embargo, y a pesar de que la nueva ronda de contactos se inició ya en septiembre de 2008, hasta ahora ha habido progresos muy limitados en las negociaciones y el tiempo corre en contra de un acuerdo, ya que a finales de mes los contactos deberán suspenderse por el inicio de la campaña electoral para las elecciones presidenciales en la República Turca del Norte de Chipre (KKTC), que tendrán lugar el 18 de abril.
 
Los sondeos apuntan además a que el actual presidente turcochipriota, Mehmet Ali Talat (partidario de negociar para reunificar la isla), perderá frente  a su rival nacionalista Derviş Eroğlu, que apuesta por mantener la división de la isla en dos estados, por lo que los días que restan hasta el 31 de diciembre podrían ser la última oportunidad (definida por algunos analistas como «histórica») para lograr un acuerdo que acabe con la división de la isla desde 1974.