Salim, tío de Narin Güran

Caso Narin: su tío niega las acusaciones pese a nuevas pruebas en su contra

La investigación sobre el asesinato de Narin Güran, la niña de 8 años desaparecida el 21 de agosto y hallada muerta oculta en un río el pasado 8 de septiembre, continúa en Turquía, donde el tío de la niña, Salim Güran, fue sometido de nuevo a un interrogatorio ante la fiscalía este fin de semana en el que volvió a negar todas las acusaciones en su contra, respondiendo con declaraciones contradictorias y con frases como “no lo sé” o “no me acuerdo” ante las pruebas y las contradicciones en su testimonio.

Medios turcos informaron que Salim Güran, en prisión preventiva desde el 2 de septiembre como principal sospechoso del crimen, fue trasladado el sábado desde la cárcel hasta el palacio de justicia de Diyarbakır para prestar de nuevo declaración ante tres fiscales en relación a la desaparición y el asesinato de su sobrina. Sin embargo, durante el interrogatorio Salim habría tenido la misma actitud que ha mantenido durante toda la investigación, negando todas las acusaciones contra él y contestando con evasivas a las preguntas de la fiscalía.

Así, preguntado por los restos de ADN de Narin encontrados en su vehículo, su tío se limitó a declarar “no tengo nada que decir sobre eso” y argumentó que ha llevado a muchos niños en su coche. También negó las acusaciones contra él realizadas por dos de sus empleados, Mehmet Selim Atasoy y Ramazan Atasoy; el primero ingresó en prisión preventiva hace unos días junto con la madre y el hermano de Narin, mientras que el segundo fue inicialmente puesto en libertad bajo control judicial por ser menor de edad, pero ha sido detenido e interrogado de nuevo debido a nuevas evidencias en su contra.

“No sé por qué otros miembros de la familia borraron sus llamadas”

La prensa turca explica que cuando los fiscales preguntaron al tío de Narin por qué borró todas las llamadas y mensajes de WhatsApp de su teléfono antes del 23 de agosto, Salim habría contestado que “borro constantemente los datos de mi teléfono” negando que la razón fuera para ocultar su implicación en la muerte de su sobrina, sino para ocultar que se relaciona con prostitutas. Sin embargo, cuando los fiscales confrontaron este argumento con el hecho de que otros miembros de la familia de Narin -incluyendo su madre y su hermano- también borraron los datos de sus teléfonos correspondientes al 21 de agosto (el día de la desaparición de la niña), al ser preguntado sobre por qué ellos hicieron lo mismo, Salim se limitó a contestar que no lo sabía.

Durante el interrogatorio, el tío de Narin también habría asegurado que todo lo dicho por el acusado Nevzat Bahtiyar en su contra, incluyendo que fue Salim quien le entregó el cuerpo de Narin en un saco para que se deshiciera de él, es falso. “Todo lo que ha dicho Nevzat Bahtiyar contra mí es mentira. Rotundamente no llamé a Nevzat el día de la desaparición. Tampoco lo vi entre las 15:00 y las 16:00. Solo lo vi en una multitud (frente a mi casa) tras las 20:00 cuando caminaba por el pueblo. Estas declaraciones son mentira. Yo no maté a mi sobrina Narin ni cargué su cuerpo en mi coche y luego se lo entregué a él”, aseguró Salim.

Los fiscales, según recoge la prensa turca, le preguntaron entonces por qué, si ha declarado que estaba en el campo cuando Nevzat Bahtiyar le llamó por teléfono el día de la desaparición y que no se encontró con Nevzat Bahtiyar hasta las 20:00, los análisis del tráfico de datos en su teléfono muestran que ambos estuvieron juntos ese día entre las 15:21 y las 15:46, tal y como ha declarado el propio Bahtiyar. Al ser preguntado por esta contradicción, el tío de Narin volvió a repetir que “no me reuní con Nevzat Bahtiyar el día de la desaparición, eso es mentira, el análisis de los datos es erróneo”.

“Aún no la tengo, todavía no está muerta”

Por otro lado, varios medios en Turquía se han hecho eco en los últimos días de otros mensajes recuperados del teléfono de Salim; en uno de esos mensajes aparece una conversación en kurdo entre el propio Salim (el tío de Narin) y Ramazan Atasoy, uno de sus empleados (y también acusado en la investigación) al que le indica hablando en clave que “hay algo que te pertenece en esa loma del final” en una zona del campo, a lo que Atasoy responde “De acuerdo, aún no la tengo, todavía no está muerta”.

Precisamente, a raíz de estas revelaciones realizadas por un equipo de expertos que trabaja en la investigación del asesinato de Narin Güran, Ramazan Atasoy -que pese a emitirse una orden de ingreso en prisión contra él finalmente había sido puesto en libertad bajo control judicial la semana pasada por ser menor de edad- fue detenido de nuevo e interrogado por las autoridades turcas. Al ser preguntado por el contenido de estas conversaciones que mantuvo con Salim el día 21 de agosto -el día de la desaparición de la niña- a las 8:33, 15:52, 18:37, 18:51, 18:52 y 18:54, Atasoy se limitó a decir que no recordaba ninguna de estas conversaciones.