Casi 500 extranjeros interceptados tratando de entrar a Siria desde enero

En lo que va de año Turquía ha detenido a cerca de 600 personas sospechosas de tener vínculos con el Estado Islámico, mientras el gobierno planea establecer nuevas medidas de seguridad en la frontera.

Casi la mitad de los 457 extranjeros que fueron arrestados por las autoridades turcas entre los meses de enero y junio de 2015 por cruzar ilegalmente la frontera turca eran ciudadanos chinos, según datos proporcionados por las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) y divulgados el miércoles por la agencia de noticias Anatolia.

Concretamente habrían sido 241 los extranjeros procedentes de China detenidos en la frontera turca en los últimos seis meses tratando de entrar de forma ilegal en Siria, por lo que las autoridades turcas los consideran como sospechosos de ser “combatientes terroristas extranjeros” que probablemente pretendían unirse a las filas del grupo terrorista autodenominado Estado Islámico (IS o Daesh, según su nombre en árabe).

El resto de extranjeros arrestados en ese período proceden de un total de 31 países, incluyendo 13 británicos, 5 afganos, 2 estadounidenses, 1 australiano, 5 azerbaiyanos, 1 ciudadano de Bangladesh, 5 belgas, 1 brasileño, 2 búlgaros, 1 danés, 1 marroquí, 12 franceses, 30 palestinos, 6 surcoreanos, 5 holandeses, 1 kazajo, 2 maldivos, 1 egipcio, 1 rumano, 56 rusos, 2 ciudadanos de Trinidad y Tobago, 1 eslovaco, 9 saudíes, 6 tayikos, 2 tunecinos, 29 turcomanos, 3 uzbekos, 2 iraníes, 2 italianos y 2 españoles.

En otro comunicado hecho público el miércoles, el ejército turco indicó que sólo en las últimas 24 horas las autoridades turcas habían interceptado a 347 personas por cruzar de forma ilegal la frontera turco-siria, que se extiende a lo largo de más de 900 kilómetros; de ellas, 342 lo fueron al tratar de entrar en Turquía desde Siria –en su mayoría refugiados huyendo de la guerra- mientras que otras cinco fueron detenidas al tratar de cruzar hacia territorio sirio.

Nuevas medidas de seguridad en la frontera turca

Precisamente el mismo día el vice primer ministro turco Bülent Arınç anunciaba que el gobierno implementaría nuevas medidas para detener la entrada de terroristas en el país a través de la frontera siria, sin que ello suponga una merma para la política de “puertas abiertas” hacia los refugiados que huyen del conflicto, y que Ankara ha mantenido en los últimos años.

“Deberíamos evitar la entrada de terroristas y combatientes extranjeros (en la frontera) y facilitar (al mismo tiempo) los corredores humanitarios”, dijo Arınç tras asistir el miércoles a una reunión del Consejo de Ministros en Ankara, subrayando la amenaza que representa la presencia del IS al otro lado de la frontera.

Vemos al Daesh como una amenaza… Nuestro sistema de seguridad fronterizo será reforzado empezando por los puntos más urgentes. Se instalarán barreras físicas para bloquear los puntos de paso de terroristas”, añadió el vice primer ministro y portavoz del ejecutivo.

Arınç también volvió a rechazar la falsa percepción que en ocasiones se tiene por informaciones erróneas de que Turquía no hace lo suficiente para frenar al IS, una afirmación que calificó como una “vil mentira”. Sólo en lo que va de año –apuntó Arınç-  las autoridades turcas han detenido a cerca de 600 personas sospechosas de tener vínculos con el Estado Islámico, de las que 102 fueron enviadas a prisión.