Alemania devolverá a Turquía la esfinge de Hattusa, la antigua capital hitita

Alemania devolverá finalmente a Turquía la polémica esfinge desenterrada de la ciudad hitita de Hattusa hace casi un siglo y expuesta actualmente en el Museo de Pérgamo de Berlín.

Alemania devolverá finalmente a Turquía la polémica esfinge desenterrada de la ciudad hitita de Hattusa hace casi un siglo y expuesta actualmente en el Museo de Pérgamo de Berlín, según un acuerdo alcanzado entre ambos países el viernes tras largas negociaciones.

Según acordó un grupo de expertos conjunto turco-germano creado en Berlín para aclarar la disputa, la esfinge retornará a su país original antes de finales de noviembre, en lo que fue considerado como un gesto de «buena voluntad» por parte de Alemania para mantener sus buenas relaciones con Turquía, pese a que el gobierno alemán sigue considerando que la presencia de la estatua en Alemania se ajustaba a la legalidad.

El ministro de Cultura turco, Ertuğrul Günay, exigió el pasado 24 de febrero que Alemania devolviese la antigua esfinge, desenterrada hace casi un siglo en una excavación arqueológica alemana en Turquía, amenazando con que de no llevarse a cabo el gobierno turco revocaría los permisos para las excavaciones alemanas en Hattusa, así como para cualquier otro proyecto arqueológico alemán en suelo turco. El proyecto de excavaciones arqueológicas en Hattusa, financiado por Berlín y con 105 años de historia, es uno de los más importantes que lleva a cabo Alemania en el extranjero.

Günay dió de plazo a las autoridades alemanas hasta el inicio de la nueva temporada de excavaciones -el próximo mes de junio- para devolver la preciada esfinge, que posee cuerpo de león y cabeza humana, y cuya fecha de datación se estima en torno al año 1.400 antes de Cristo. El objeto fue desenterrado de la antigua capital hitita de Hattusha -en la actual provincia turca de Çorum- en 1917; posteriormente fue llevada a Alemania con el argumento de que debía ser restaurada, pero nunca fue devuelta y actualmente se exhibe en el Museo de Pérgamo de Berlín junto con muchas otras obras llevadas de Turquía.