Al menos 140 muertos por los atentados contra mezquitas en Yemen

Varios terroristas suicidas se inmolaron durante la oración del viernes en varias mezquitas de la capital controlas por las milicias chiíes Houthi, en unos ataques reivindicados por el Estado Islámico.

El último balance de víctimas por los atentados suicidas que el viernes sacudieron dos mezquitas de la capital yemení frecuentadas por seguidores de las milicias chiíes Houthi rondaba ya las 140 personas, según las últimas informaciones, a las que habría que sumar al menos 350 heridos, según confirmaron las autoridades locales.

Los ataques tuvieron por objetivo las mezquitas de Badr y Al-Hashoush en la capital del país, Sanaa, ocupada desde septiembre del pasado año por las milicias Houthi que expulsaron al gobierno legítimo yemení el pasado febrero obligándolo a trasladarse a Aden, una ciudad del sur que se ha convertido en la capital de facto del país.

Fuentes de seguridad houthis indicaron que la primera de las explosiones se produjo en la mezquita de Badr durante el sermón tradicional del viernes, cuando un terrorista suicida se inmoló mientras los fieles se disponían a entrar al templo, mientras que otro hizo explotar una bomba en el interior matando a varias personas, incluyendo dos imanes.

El segundo ataque, en la mezquita de Al-Hashoush, se produjo cuando otros dos suicidas accionaron los explosivos adosados a su cuerpo siguiendo el mismo plan; se da la circunstancia de que esta mezquita se ubica en una zona de Sanaa –el barrio de Jaraf- considerada como un bastión Houthi.

Además se habría producido un tercer ataque contra una mezquita en la ciudad de Sa’dah, ubicada a unos 150 kilómetros al norte de Sanaa y próxima a la frontera con Arabia Saudí, y considerada otro importante bastión Houthi; en esta ocasión sin embargo las medidas de seguridad en la zona impidieron que el terrorista accediera al interior del edificio, por lo que éste se inmoló sin causar víctimas.

Poco después de difundirse la noticia, el autoproclamado Estado Islámico reivindicaba la responsabilidad de estos ataques, que se producen un día después de que cazas de las fuerzas Houthi bombardearan la residencia del presidente Abd Rabbuh Mansur al-Hadi en Aden. Los atentados del viernes en Yemen son los primeros que tienen por objetivo a las milicias chiíes que se han hecho con el poder del norte del país -incluyendo la capital- desde que éstas forzaran la dimisión de Al-Hadi.