Erdoğan rechazó motivaciones religiosas tras la normativa y pidió a sus detractores que la comparen con las regulaciones en EE.UU. y otros países occidentales.
El primer ministro turco Tayyip Erdoğan negó categóricamente el jueves que la nueva legislación sobre el alcohol que entró en vigor el pasado lunes 9 de septiembre en Turquía suponga una interferencia en el estilo de vida personal de los ciudadanos, tal y como afirman sus detractores.
“Aquellos que nos acusan de interferir en los estilos de vida de las personas, deberían ver las regulaciones (sobre el alcohol) en Estados Unidos, y en (países de) Occidente”, clamó Erdoğan durante la inauguración de una feria comercial en Estambul, en la que volvió a relacionar el consumo de alcohol con el elevado número de accidentes de tráfico que se registra en Turquía.
Rechazando las acusaciones de motivaciones religiosas de su partido tras la nueva normativa, el mandatario turco aseguró que la única razón había sido el bienestar y la salud intentando respetar las libertades de todos los ciudadanos. “Todo el mundo puede vivir libremente en cuanto a sus propias creencias”, aseguró Erdoğan, quien incluso sugirió que el gobierno debería haber tomado medidas más restrictivas sobre esta cuestión.
La nueva ley sobre el alcohol establece serias restricciones en la publicidad de bebidas alcohólicas, que deberán mostrar además un etiquetado visible y claro advirtiendo de su contenido alcohólico y de los riesgos que conlleva su consumo para la salud y la seguridad. También se da un plazo de un año para que los menores de edad empleados en lugares relacionados con la producción, almacenamiento o venta de bebidas alcohólicas cambien su puesto de trabajo.
La normativa establece además importantes restricciones en la venta tanto a conductores como a menores de edad y estudiantes, prohibiendo su venta en los alrededores de centros educativos y lugares de culto –hay excepciones en lugares turísticos y para los comercios ya establecidos cuando la ley entre en vigor- y vedándola en tiendas y establecimientos similares entre las 22:00 y las 6:00 horas. La legislación no afecta sin embargo a su venta y consumo en bares, pubs, restaurantes, etc.
Sus detractores consideran que las nuevas normas, que en parte ya venían siendo aplicadas parcialmente en algunos ayuntamientos y distritos de Turquía, supone una interferencia en el estilo de vida “laico” de muchos ciudadanos que consumen alcohol y una imposición del ejecutivo motivada por razones religiosas. Aseguran además que la ley no impedirá que se siga vendiendo alcohol, sino que las ventas se harán de forma ilegal.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





