3 muertos y 11 heridos por una explosión en el centro de Estambul

La explosión se produjo en un pequeño taller situado en el bajo de un edificio del distrito de Zeytinburnu. El gobernador de Estambul ha descartado que se trate de un ataque terrorista.

Al menos tres personas fallecieron el sábado y otras 11 resultaron heridas a causa de una explosión que se produjo el sábado en un pequeño taller de embalaje ubicado en el céntrico distrito de Zeytinburnu de la ciudad de Estambul, según el último recuento de víctimas.

El último cuerpo sin vida perteneciente a una mujer de 23 años de edad era recuperado el sábado por la noche, once horas después de que se produjera la explosión, entre los restos del edificio. Al mediodía del domingo ocho personas heridas continuaban ingresadas en el hospital, una de ellas en estado crítico.

Según informó la prensa turca, las labores de rescate y extinción del fuego han finalizado en el lugar del desastre y se está procediendo a identificar a las tres víctimas mortales, cuyos cuerpos quedaron calcinados. El sábado equipos del ayuntamiento de Zeytinburnu procedían a limpiar con maquinaria pesada los restos de la explosión, que produjo daños importantes en el edificio procediendo que se derrumbara parcialmente. El incidente obligó a interrumpir el paso de tranvías por la zona durante al menos una hora.

El suceso se producía el sábado en un taller de embalaje ubicado en el bajo de un edificio residencial de cuatro plantas del distrito de Zeytinburnu, en la parte europea de Estambul. Por ahora se desconocen las causas exactas de la explosión aunque el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, descartó en declaraciones a los medios que se tratase de un atentado terrorista.

Si bien en un primer momento Mutlu apuntó a la posibilidad de un escape de gas, la compañía de distribución de gas natural de Estambul İGDAŞ emitió posteriormente un comunicado indicando que no existía ninguna conducción en la zona, por lo que todo apunta a que la detonación pudo producirse a causa de una bombona de gas utilizadas en el taller industrial.

En el momento de producirse la explosión había una decena de trabajadores en el taller, lo que produjo la mayoría de las víctimas y heridos. Una de las personas heridas fue una mujer embarazada de ocho meses y medio que a causa del incendio tuvo que saltar desde una ventana del primer piso.

Ayşe Akıll, de 28 años de edad y que trabaja como azafata de vuelos, frenó su caída gracias a una tela preparada por varias personas que presenciaron la impactante escena; si bien no sufrió heridas de importancia y el bebé se encuentra en buen estado, los médicos la mantendrán en observación y no descartan que el estrés del trauma pueda conducir a un parto prematuro.