3 civiles muertos en Azerbaiyán por un ataque armenio sobre un cementerio

Continúan los combates entre fuerzas armenias y de Azerbaiyán en el enclave ocupado de Karabaj. Ayer el primer ministro de Armenia reconoció que el país está perdiendo la guerra.

Al menos 3 civiles resultaron muertos y otros 5 heridos después de que se produjese un ataque armenio lanzado desde el territorio de Nagorno-Karabaj contra un cementerio en la ciudad de Tartar, situada al oeste de Azerbaiyán a unos 10 km de la línea del frente, según informaciones divulgadas este jueves. Varios de los heridos están en estado grave.

Los ataques lanzados por las fuerzas armenias que ocupan el enclave de Nagorno-Karabaj han producido ya decenas de víctimas civiles en ataques contra las ciudades azerbaiyanas de Ganja y Tartar, desde que el pasado 27 de septiembre se desataran los peores combates de las últimas décadas en torno a esta conflictiva región, reconocida internacionalmente como parte de Azerbaiyán pero ocupada por Armenia desde los años 90 tras una sangrienta guerra.

El pasado 10 de octubre entró en vigor un teórico alto al fuego acordado entre ambas partes con la mediación de Rusia y respaldado por Turquía, pero los enfrentamientos se reanudaron pocas horas más tarde después de que Azerbaiyán acusase a las fuerzas armenias de lanzar un nuevo ataque sobre Ganja que causó 9 muertos entre la población civil.

Armenia reconoce que está perdiendo la guerra en Karabaj

Ayer, el primer ministro armenio Nikol Pashinyan reconoció por primera vez que las fuerzas armenias de la República de Artsaj -un estado títere de Armenia sin reconocimiento internacional creado en los territorios ocupados en Karabaj- habían sufrido graves pérdidas que les habían obligado a replegarse de sus posiciones, describiendo la situación como «muy seria«.

«Debemos unirnos para detener al enemigo, y lograr la independencia de Karabaj», dijo Pashinyan -que en días previos había asegurado que la retirada en la región obedecía a una «estrategia»- en un discurso dirigido a la nación. El gobierno armenio ha advertido en las últimas semanas que podría reconocer formalmente la independencia de Artsaj si Azerbaiyán continúa con la ofensiva para recuperar su territorio.

Las propias autoridades de la República Artsaj han reconocido la muerte de más de 600 de sus soldados desde el inicio de los combates a finales de septiembre, en los que las fuerzas armenias están evidenciando carencias graves como la falta de preparación militar o el uso de equipamiento obsoleto de época soviética. Ereván ha intentado sin éxito implicar en el conflicto a Rusia, con la que tiene un acuerdo de defensa.

Este jueves el presidente de Azerbaiyán Ilham Aliyev anunciaba nuevos avances de sus tropas al sur de Karabaj, donde el ejército azerí ha logrado capturar unos 250 kilómetros cuadrados de territorio superando las líneas de defensa armenias. «Hemos liberado de los ocupantes numerosos pueblos en la región de Fizuli. Estoy seguro de que muy buenas noticias llegarán de la región de Fizuli en un futuro próximo», afirmó.

Dirigiéndose a los armenios, el presidente de Azerbaiyán culpó al gobierno de Armenia por la desintegración de su ejército y volvió a pedir la retirada total de las fuerzas armenias de los territorios ocupados en Karabaj para evitar más derramamiento de sangre. «Controlaremos todo Nagorno Karabaj si Armenia continúa con su comportamiento», advirtió Aliyev.