Una enfermera española, primer caso de contagio por el Ébola en Europa

La mujer formaba parte del equipo médico que atendió a dos religiosos españoles repatriados a Madrid tras haber contraído el virus en África, y que acabaron falleciendo.

Una auxiliar de enfermería española que atendió recientemente a dos religiosos repatriados desde África y que fallecieron tras contraer el Ébola, se ha convertido en la primera persona contagiada en Europa por el mortal virus y en el primer caso de contagio fuera de África, ya que otro caso diagnosticado recientemente en Estados Unidos se dio en una persona que había viajado hasta ese continente.

La mujer formaba parte del equipo que atendió al misionero español Manuel García Viejo, fallecido el pasado 25 de septiembre en el Hospital Carlos III de Madrid tras contraer el virus en Sierra Leona, y asistió también a Miguel Pajares, otro religioso muerto por las mismas causas el 12 de agosto.

Al día siguiente del fallecimiento de García Viejo, la enfermera se marchó de vacaciones hasta que el 30 de septiembre ella mismo alertó a las autoridades sanitarias de que presentaba síntomas de fiebre, según se ha sabido ahora. Tras realizársele dos tests el lunes, ambos confirmaron el positivo por el virus del Ébola.

Por ahora se ha iniciado una investigación para determinar cómo pudo producirse el contagio, pese a que las autoridades españolas habían asegurado que se habían activado todos los protocolos necesarios para evitarlo. También se mantienen bajo vigilancia al menos una treintena de personas que han estado en contacto reciente con la afectada, incluyendo su marido.

Los primeros casos de esta nueva cepa del mortal virus del Ébola –que ha matado ya a 3.400 personas en África Occidental- se detectaron a principios de 2014 en Guinea, tras lo cual apareció también en Liberia y Sierra Leona. Altamente contagioso, sólo existen tratamientos experimentales contra esta infección, que obliga a aislar a los enfermos para impedir su propagación.

El Ébola posee una elevada tasa de mortalidad y provoca hemorragias masivas por todo el cuerpo. Esta nueva cepa tiene un período de incubación de hasta 21 días en los que las personas infectadas pueden no manifestar ningún síntoma, aunque hasta entonces el virus tampoco puede ser transmitido. Además de fiebre de hasta 38 ºC, otros síntomas incluyen dolores de cabeza, náuseas, diarreas y dolor abdominal.