UN PALACIO BIZANTINO AGONIZA EN ESTAMBUL

Okupas han invadido el palacio bizantino en el distrito estambulí de Sarayburnu mientras que drogadictos y vagabundos se han hecho con el resto del lugar. El tiempo ha tratado mal al Palacio de Bukaleon, de 1.200 años de antigüedad, y gran parte de él es ahora considerado como una barriada.

Algunas de las ruinas del palacio se encuentran bajo los edificios adyacentes del Four Seasons Hotel, pero el resto de las ruinas han sido dejadas de lado.

Aunque el palacio, que se encuentra en la carretera costera de Estambul, está prácticamente en ruinas, algunas partes de sus ventanas de mármol y su entrada glamurosa están aún en pie. Las condiciones en las que se encuentra el Palacio de Bukaleon no están a la altura de Estambul, que será Capital Europea de la Cultura en el 2010, según informó el lunes el diario Milliyet.

El palacio se extiende desde el sur de la Mezquita de Sultanahmet al Mar de Mármara, cubriendo un área de 100.000 metros cuadrados. Dentro del palacio hay otros más pequeños llamados Bukaleon, Hormistas, Mangan y Dafne.

No queda mucho en pie

El complejo palaciego llegó a ser una de las estructuras más importantes de la ciudad. El Palacio de Bukaleon fue añadido al grupo palaciego imperial cuando el emperador Justiniano II ordenó su construcción en el año 842.

No queda mucho del palacio en la actualidad, y gran parte, la morada del emperador, fue demolida durante la construcción de la estación de tren de Sirkeci a principios del siglo XX. Los otros restos se encuentran ahora enterrados bajo el suelo. No se permite a los turistas que visiten este lugar histórico porque vagabundos y drogadictos se refugian en las ruinas del palacio. Los turistas que quieren ver el palacio, o lo que queda de él, sólo pueden hacerlo desde afuera. También hay perros traídos por los vagabundos dentro del complejo. Algunas de las chabolas usan paredes del palacio. Mientras, el ayuntamiento y el Consejo para la Preservación del Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad no están haciendo nada para proteger el resto de las ruinas.