un cuenco con aceite de oliva junto a unas aceitunas sobre una mesa

Turquía es ya el segundo productor mundial de aceite de oliva, solo superada por España

Turquía se ha convertido en uno de los principales actores globales del sector del aceite de oliva y de las aceitunas de mesa, superando a Italia y situándose como el segundo mayor productor mundial, solo superada por España, según datos del Consejo Oleícola Internacional (COI), un organismo con sede en Madrid.

En declaraciones a la agencia de noticias Anatolia, el director ejecutivo del COI,Jaime Lillo, afirmó que Turquía ha “consolidado su posición” durante las últimas cinco campañas y se ha vuelto en un país “indispensable” para el sector. “Si analizamos los datos de las cinco últimas temporadas (2020-2025), Turquía parece haber afianzado su puesto como segundo productor mundial de aceite de oliva y aceitunas de mesa”, dijo subrayando la “gran contribución” que Turquía hace al sector.

Lillo subrayó que Turquía es un productor clave no solo para su mercado interno, sino también para una demanda internacional en crecimiento. “Como ya hemos indicado, es un gran productor de aceite de oliva y aceitunas de mesa, no solo para su población, sino también para el mercado internacional”, explicó. En este sentido, destacó su aportación tanto a la salud global por el consumo de estos productos, como al medioambiente, gracias a la expansión continua de los olivares en Turquía.

El responsable del COI indicó que Turquía se ha convertido en el mayor productor mundial de aceitunas de mesa, superando a Egipto tras una “temporada extraordinaria en 2024-2025”, y añadió que las exportaciones mundiales de aceite de oliva crecieron un 25% en dicha campaña con una contribución destacada de Turquía, cuyas exportaciones aumentaron un 132%.

El sector oleícola trata de adaptarse al cambio climático

Lillo señaló que en la ciudad turca de Izmir, en la costa oeste del país, existe una colección de olivos reconocida a nivel internacional, y añadió que el COI trabaja en la búsqueda de soluciones a los retos del sector, como el cambio climático, para lo cual tanto la mencionada colección como el banco genético del olivo que existe en Izmir (Esmirna) desempeñan un papel clave en ese esfuerzo.

El cambio climático ya es una realidad que se refleja en las estadísticas de producción”, advirtió. “Por ejemplo, nunca habíamos visto dos campañas cortas consecutivas desde que existen datos estadísticos. Habíamos observado una mayor variabilidad entre cosechas, pero nunca dos cosechas por debajo de la media seguidas, lo que provocó el extraordinario aumento de precios registrado hace dos años, o hace año y medio”.

Lillo explicó que el COI lleva tiempo trabajando junto a expertos para adaptarse al cambio climático, que ha afectado de forma clara al sector oleícola, especialmente en la cuenca del Mediterráneo. En este contexto, destacó que los olivares pueden actuar como sumideros naturales de carbono en la lucha contra el calentamiento global.

También recordó que la pandemia de coronavirus supuso un punto de inflexión para el sector. “En ese momento en el que el mundo se detuvo, nos quedamos en casa y se puso de manifiesto lo que era realmente importante: la salud, cuidarnos a nosotros mismos y a nuestras familias, cocinar en casa…”. Según Lillo, en ese tiempo se produjo un aumento sin precedentes del consumo de aceite de oliva, no solo en mercados tradicionales, sino también en nuevos mercados como Estados Unidos, Canadá, Brasil, China o Japón.

La producción turca de aceite supera el medio millón de toneladas

De acuerdo con los datos del COI dados a conocer por la agencia Anatolia, la producción mundial de aceite de oliva se situó de media en torno a 3,1 millones de toneladas entre las campañas 2000-2001 y 2004-2005. En ese periodo, Turquía produjo aproximadamente 320.000 toneladas, lo que representaba el 10% del total mundial. En concreto, la producción turca alcanzó un máximo de 505.000 toneladas en la campaña 2024-2025, un 58% más que una cosecha media, si bien para la temporada 2025-2026 se prevé una caída hasta las 290.000 toneladas, lo que supondría un descenso interanual del 43%.

El consumo anual de aceite de oliva en Turquía ronda las 170.000 toneladas, equivalentes al 5,5% del consumo mundial, cifra que aumentó hasta las 200.000 toneladas en la campaña 2024-2025, siendo el consumo per cápita entre los turcos de alrededor de 2 kilos por persona.

En cuanto a las exportaciones, Turquía vende al exterior una media de 96.000 toneladas de aceite de oliva al año, volumen que se disparó hasta 160.000 toneladas en la campaña 2024-2025. Para la temporada 2025-2026, se prevé que las exportaciones turcas sean de unas 100.000 toneladas. A nivel global, las exportaciones crecieron un 25% en 2024-2025, con los mayores incrementos procedentes de Turquía (132%), Túnez (38%), España (25%) e Italia (18%).