El peor escenario ante el actual conflicto armado en Irán sería su transformación en una guerra que arrastre a toda la región de Oriente Medio y desencadene una crisis energética y económica global, advirtió el ministro de exteriores turco, Hakan Fidan. El jefe de la diplomacia turca subrayó que Turquía se prepara ante cualquier contingencia, tanto en materia de seguridad como en los ámbitos energético y económico, y aprovechó para zanjar cualquier especulación sobre la respuesta que dará Turquía a un ataque directo de Irán con una afirmación tajante: “Siempre nos defenderemos”.
Durante un encuentro con representantes de medios de comunicación celebrado en Ankara con motivo de un iftar (cena de ruptura del ayuno durante el Ramadán), Fidan respondió a la pregunta que domina actualmente el debate público en Turquía: ¿pueden los misiles iraníes dirigirse contra Turquía? A este respecto, el canciller turco lanzó un mensaje claro y contundente: “Turquía siempre se defenderá. Tenemos tanto la voluntad como la capacidad para hacerlo”, aseveró.
El ministro dibujó un panorama de seguridad regional extremadamente frágil. Según Fidan, ahora mismo la peor hipótesis sobre lo que podría ocurrir sería una escalada que genere un torbellino de inestabilidad capaz de implicar a toda la región de Oriente Medio, incluido Irán. El posible cierre del Estrecho de Ormuz y la paralización de las importaciones energéticas desde el Golfo serían, a su juicio, un auténtico escenario de pesadilla para los mercados internacionales. El ministro también advirtió que la interrupción del flujo de gas natural iraní “podría crear un riesgo significativo para la seguridad del suministro energético global”.
“Estos acontecimientos podrían poner en peligro tanto el futuro de nuestra región como la estabilidad mundial. El hecho de que Irán ataque directamente bases estadounidenses en países árabes aumenta la probabilidad de que estas acciones desemboquen en una crisis de seguridad regional de mayor alcance. Otro asunto es el Estrecho de Ormuz. El cierre del estrecho podría provocar fuertes fluctuaciones en los mercados financieros y energéticos globales. Esto podría obligar a Estados Unidos a actuar con rapidez”, dijo Fidan en declaraciones recogidas por el diario turco Sözcü.
El escenario más negativo: una guerra que arrastre a toda la región
En relación con los actores aliados de Teherán en la región, el canciller turco señaló que los ataques contra Irán no han provocado inicialmente un movimiento significativo entre los elementos proxy iraníes en Oriente Medio, aunque sí ha habido ciertas acciones por parte de Hezbolá. Fidan también hizo notar que tampoco se aprecia por ahora una ola de disturbios internos en Irán que apunte a un cambio de régimen desde dentro, como pretende Trump. “En las condiciones actuales, el escenario más negativo es este: la escalada del conflicto y la creación de un entorno de inestabilidad que arrastre a toda la región junto con Irán”, advirtió.
El ministro quiso hacer hincapié en la dimensión energética de los riesgos que tiene el conflicto actual: la interrupción del gas natural procedente de Irán o una grave perturbación en las importaciones desde los países del Golfo supondrían una amenaza importante para el suministro energético mundial. Fidan aseguró a este respecto que Ankara analiza por separado los aspectos militares, de seguridad, políticos, económicos y energéticos de la situación, y se prepara para tomar decisiones según cada escenario. “Nuestra petición fundamental es clara: que cesen de inmediato los ataques mutuos y se reanude la diplomacia. Lo reiteramos en todas nuestras reuniones”, añadió.
Sobre las intenciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuyo país fue de hecho el primero en lanzar el ataque sobre Irán del sábado, Fidan sostuvo que Netanyahu busca eliminar por completo la amenaza iraní, tanto presente como futura, pasando de hablar del peligro para Israel que suponía la capacidad nuclear o misilística de Irán a hablar del propio régimen iraní como una “amenaza existencial” para el Estado israelí.
“(Netanyahu) quiere un cambio de régimen. Intentamos evitar la guerra. Luchamos contra ella y ofrecimos soluciones creativas. De hecho, retrasamos el inicio de la guerra: en realidad, podría haber empezado antes pero conseguimos retrasarla un poco con nuestros esfuerzos. Quizás (las negociaciones) podrían haber conducido a un resultado, pero (Israel y EE.UU.) prefirieron volver a las viejas costumbres. Esta guerra comenzó en medio de unas negociaciones, por lo que los iraníes lo consideran como una traición a la diplomacia. Debemos considerar seriamente qué ocurrirá a continuación”, comentó.
“Irán no obtendrá la respuesta de EE.UU. que espera”
«Por supuesto, tenemos que fijarnos en las intenciones de las potencias atacantes. Creo que Israel y Estados Unidos quieren eliminar a Irán como una amenaza futura. Ahora, Irán también está intentando causar costes (por la guerra) bombardeando objetivos energéticos en el Golfo. Veremos cuánto tiempo más continúan estos ataques y qué ocurre después. Pero parece que Irán no obtendrá la respuesta que espera… Irán piensa que bombardeando estas zonas presionará a Estados Unidos para que detenga la guerra, pero eso no parece probable. No sé cuántos misiles le quedan a Irán… No obstante,Irán podría poner en serios aprietos a Israel con sus misiles y aviones no tripulados si los utiliza seriamente», advirtió Fidan.
Respecto a los recientes ataques iraníes contra objetivos en Chipre, el representante turco consideró que los riesgos para el norte o el sur de la isla son “muy limitados”, aunque admitió que una eventual respuesta de los países de la región a los ataques de Irán podría generar un escenario preocupante. “Estamos llevando a cabo meticulosamente las iniciativas necesarias con todos nuestros homólogos. Hacemos esfuerzos intensos para garantizar la calma y crear un entorno de paz. Mantener la estabilidad en Irán y en nuestra región es crucial. Por eso reiteramos en cada ocasión que el conflicto debe terminar lo antes posible y que debe iniciarse el proceso diplomático” comentó al hablar sobre los esfuerzos turcos para frenar la escalada bélica en la región.
«En realidad, no se trata de una negociación a un solo nivel, sino de una negociación en varios niveles. En primer lugar, ¿podemos volver a sentar a la mesa a las partes enfrentadas? ¿Cuándo cesará o estará dispuesto a cesar sus ataques el agresor? La condición mínima es llevarles (a Irán) a un estado de ineficacia militar que les satisfaga (a Israel y Estados Unidos)… La máxima, es el cambio de régimen. Es decir, la guerra puede terminar, como pronto, con la destrucción o neutralización de las capacidades militares básicas (de Irán) y, finalmente, con un cambio de régimen en Irán. Cumplir esta condición mínima requerirá un cierto período de tiempo, una cierta serie de operaciones militares.Irán tiene una geografía extensa: sistemas de misiles, sistemas de radar, sistemas de defensa aérea, sistemas de guerra electrónica, fuerzas navales…», subrayó Fidan.
Por último, el ministro de exteriores de Turquía se refirió a los aproximadamente 20.000 ciudadanos turcos -incluyendo personas con doble nacionalidad- que se encuentran ahora mismo en Irán. “Estamos siguiendo de cerca la situación de nuestros ciudadanos en las zonas de conflicto (en Oriente Medio). Hasta ahora, ninguno ha resultado herido o muerto en los ataques… Nuestro Centro de Llamadas del Consulado ha recibido solicitudes de información de unos 1.500 ciudadanos turcos en toda la región”, informó Fidan.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





