Turquía pide a EE.UU. que impida la resolución sobre el genocidio armenio

La diplomacia turca se ha movilizado para intentar convencer a los legisladores estadounidenses de los perjuicios que traería un posible voto favorable al reconocimiento del llamado «genocidio armenio».

La diplomacia turca se ha movilizado para intentar convencer a los legisladores estadounidenses de los perjuicios que traería un posible voto favorable al reconocimiento del llamado «genocidio armenio» en la Cámara de Representantes, algo que podría tener ocurrir este martes.

Ayer lunes el diario turco Hürriyet aseguraba que como parte de esos esfuerzos el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan envió una carta al presidente estadounidense Barack Obama en la que subrayaba la gravedad de la situación y los problemas que acarrearía una resolución favorable a las tesis armenias del genocidio.

Según declararon al diario turco fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía, «en la carta el primer ministro llamó la atención sobre lo serio y delicado de la situación. Pidió al presidente Obama que hiciera esfuerzos activos para evitar que la resolución llegara a la Cámara de Representantes. Erdoğan recordó (a Obama) los esfuerzos de Ankara para normalizar las relaciones con Armenia», dijo la fuente, agregando que «el ministro de Exteriores Davutoğlu, la Embajada turca en Washington, grupos turcos y azerbaiyanos en EE.UU. y grupos de amistad turco-americana están urgiendo a las autoridades estadounidenses para que eviten la resolución (sobre el genocidio armenio)».

A principios de diciembre el Comité Nacional Armenio de Armenia (ANCA) pedía a la portavoz de la Cámara de Representantes estadounidense Nancy Pelosi que sometiera a voto una resolución para el reconocimiento del genocidio armenio antes del fin del presente mandato del Congreso norteamericano. Pelosi aceptó la propuesta y prometió someterla a votación de la cámara, y varias fuentes apuntan a que dicha votación podría tener lugar este martes. Dado que una resolución similar ya fue aprobada inesperadamente el pasado mes de marzo por el Comité de Exteriores de la Cámara de Representantes, la posibilidad de un voto mayoritario favorable en el pleno podría ser bastante elevada.

Pese a que la resolución en sí no sería vinculante para el gobierno estadounidense, y únicamente haría un llamamiento recomendado a la Casa Blanca el reconocimiento oficial de los sucesos de 1915 como un «genocidio» cometido deliberadamente contra los armenios, fuentes diplomáticas creen que el impacto psicológico sería importante y constituiría toda una victoria para los intereses de Armenia en sacar la discusión sobre el genocidio fuera de la discusión científica e histórica y relegarla al debate político.

Fuentes diplomáticas turcas aseguraron a la prensa turca que Ankara ha recibido un fuerte apoyo por parte de la administración Obama en contra de una resolución de ese tipo, que sólo contribuiría a perjudicar las ya de por sí difíciles relaciones entre Turquía y Armenia. Cuando una resolución similar fue aprobada en marzo por un solo voto de diferencia en el Comité de Exteriores de la Cámara de Representantes estadounidenses -gracias al apoyo del congresista Adam Schiff y otros favorables a las demandas armenias-, sólo la firme intervención del gobierno Obama advirtiendo de las consecuencias para las vitales relaciones turco-estadounidenses evitó que la propuesta fuese votada por el pleno de la Cámara. Aun así Turquía retiró entonces durante un mes a su embajador en Washington en señal de protesta por lo ocurrido.