Turquía ofrece ayuda a Japón por la crisis de los rehenes del Estado Islámico

En un video difundido el martes, los terroristas amenazaron con matar a dos rehenes nipones en 72 horas si Japón no les entrega los 200 millones de dólares prometidos a los países de la región que combaten al IS.

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan telefoneó el martes al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, para tratar la crisis desatada a raíz de un video difundido por miembros del autoproclamado Estado Islámico (IS) en el que amenazan con matar a dos rehenes japoneses.

Según fuentes de la oficina de la Presidencia citadas por la prensa turca, Erdoğan le habría asegurado a Abe que Turquía compartirá toda la información de inteligencia que posea sobre los dos ciudadanos japoneses secuestrados por el grupo terrorista en Siria, algo en cuya importancia ambos mandatarios estuvieron de acuerdo.

Erdoğan le recordó al primer ministro nipón que Turquía ya se ha enfrentado a situaciones similares, incluyendo cuando el IS mantuvo retenidos a casi medio centenar de rehenes del consulado turco en Mosul entre junio y septiembre del año pasado. El presidente turco también trató con Abe otras cuestiones bilaterales –incluyendo la construcción parte de Japón de una central nuclear en la provincia turca de Sinop- e internacionales, entre ellas la actual presidencia de Turquía del G-20.

El IS difundió el martes a través de Internet un video en el que se muestra a dos rehenes japoneses arrodillados y vestidos con los acostumbrados monos de color naranja, Kenji Goto y Haruna Yukawa; en él se exige al gobierno japonés el pago de un rescate de 200 millones de dólares en un plazo máximo de 72 horas.

Precisamente el primer ministro japonés, desde hace días de gira por varios países de Oriente Medio, anunciaba el fin de semana una cantidad similar de dinero en ayuda no militar para los países de la región que ayudan a la coalición internacional contra el Estado Islámico. En declaraciones realizadas el martes desde Jerusalén, Abe exigió la liberación de los rehenes asegurando que su gobierno no se doblegará ante los terroristas.