Turquía llora a sus muertos por el terrorismo

Un sentimiento de indignación y rabia recorrió el país, con miles de personas asistiendo a los funerales por los asesinados y radios y televisiones cambiando su programación habitual o cancelando sus emisiones.

Decenas de miles de personas asistieron el jueves y el viernes a los funerales que se celebraron por todo el país en las ciudades natales de las últimas víctimas del grupo terrorista PKK, tras los atentados simultáneos que dejaron el miércoles 24 muertos entre los miembros de las fuerzas de seguridad turcas.

Indignación, tristeza e ira estuvieron presentes en los funerales celebrados en distintas provincias de toda Turquía, en los que miles de personas acudieron a dar el último adiós a las víctimas del terrorismo, con sus ataúdes cubiertos por la bandera turca. Las muertes causadas por el PKK han dejado un clima enrarecido y prueba de ello fueron algunos momentos vividos durante los funerales, en los que hubo gritos nacionalistas y ciertos momentos de tensión.

Muchos ciudadanos salieron a las calles para protestar contra el PKK, sobre todo en Estambul y en Ankara, donde miles de personas desfilaron por la capital el jueves portando grandes banderas de Turquía y coreando eslóganes contra el terrorismo.

Todo el país vivió esta semana un luto no declarado. Una vez más las ventanas de los edificios, viviendas y comercios por toda Turquía se llenaron de banderas turcas, mientras la prensa condenaba los atentados en grandes titulares sobre fondo negro.

Los medios de comunicación se unieron a este luto no oficial que vivió el país euroasiático cambiando toda su programación. Canales de televisión y radio cancelaron sus programas de humor o de música disco y retiraron los anuncios con ritmos musicales demasiado animados. Best FM, una de las principales emisoras comerciales de música de Turquía, anunció que cesaba toda su programación del jueves en respeto por los fallecidos en los últimos atentados del PKK, y lo mismo hizo el canal de televisión Mavi Karadeniz TV -en el Mar Negro-, que canceló todas sus emisiones sustituyéndolas por un mensaje que llamaba a la unidad de todos los ciudadanos de Turquía contra el terrorismo. Otro ejemplo fue el de emisoras como Number One FM, que habitualmente emite música dance y pop, reemplazándola por música más lenta.

Los atentados múltiples del miércoles, que dejaron 24 muertos y 18 heridos, fueron los más graves en los últimos 18 años de la historia de Turquía y el cuarto peor ataque terrorista sufrido por el país desde que el grupo terrorista kurdo PKK anunciara hace casi tres décadas que recurría a las armas para conseguir sus objetivos políticos.

Los ataques del miércoles se produjeron además sólo un día después de que cinco policías y cuatro civiles, incluyendo una niña de sólo dos años de edad, murieran por la explosión de una bomba que fue detonada por los terroristas al paso de un vehículo policial en la provincia suroriental de Bitlis.