Turquía inicia la Fiesta del Sacrificio bajo la sombra del coronavirus

Desde este viernes y durante 4 días, Turquía celebra una de las fiestas más importantes del mundo musulmán. Los expertos temen que las visitas a familiares causen más brotes del virus.

Turquía comenzó este viernes cuatro días festivos con motivo de la Fiesta del Sacrificio (Kurban Bayramı en turco, Eid al-Adha en árabe), una de las festividades musulmanas más importantes que este año viene marcada por la pandemia de coronavirus, con el temor a que repunten los contagios debido a los desplazamientos masivos para visitar a familiares en otras provincias.

La Fiesta del Sacrificio se prolonga este año del 31 de julio al 3 de agosto, pero a diferencia de lo que ocurrió durante el Ramadán, las autoridades no han impuesto ninguna cuarentena ni restricciones al movimiento de ciudadanos, a pesar de que el ministro de Salud informaba a última hora del jueves que se habían producido 967 nuevos contagios y 15 muertes más por coronavirus en las últimas 24 horas.

El ministro del Interior anunciaba el jueves que un total de 163.000 policías y gendarmes estarán en servicio para vigilar el tráfico, que se ha incrementado más de un 30% debido a los desplazamientos a otras provincias, con la particularidad -apuntó el ministro- de que este año mucha más gente está usando vehículos privados en lugar de transporte público para acudir a visitar a sus familias.

Según la costumbre, se sacrifica un animal en recuerdo del profeta Abraham

La costumbre dicta que en esta fechas se acuda a rezar a las mezquitas o a visitar a los difuntos en los cementerios, a la vez que las familias se reúnen para sacrificar un animal según la costumbre y repartir la carne entre parientes, vecinos y los más necesitados; sin embargo expertos en salud y autoridades han advertido al público que siga las precauciones contra el virus y que evite el contacto físico, incluyendo besos, abrazos o la tradición de besar la mano de los mayores.

También hay preocupación por que las reuniones en mercados de ganado para comprar animales para el sacrificio se conviertan en nuevos focos de coronavirus, especialmente debido a que muchos de estos lugares carecen de la higiene necesaria por la presencia de decenas o cientos de cabezas de ganado, que será adquirido para ser sacrificado.

La Fiesta del Sacrificio se celebra cada año -es una de las más importantes del calendario musulmán- y en ella se sacrifica un animal -normalmente una vaca, una oveja, un carnero o un cordero- y su carne se divide en tres partes: una para la persona que realizó el sacrificio, otra para sus vecinos, y otra para las personas sin recursos.

En esta fiesta se recuerda el sacrificio que Abraham -considerado un profeta por el Islam, junto con Noé, Moisés, Jesús o Mahoma– hizo cuando Dios (Allah) puso a prueba su fe pidiéndole que sacrificara a su primogénito, que según el Corán no es Isaac -como menciona la Biblia- sino Ismael. Al ver que Abraham estaba dispuesto a acatar su voluntad, Dios le ordenó que se detuviese viendo que había superado su prueba, e hizo aparecer un carnero para el sacrificio.