Turquía cierra su espacio aéreo a los vuelos israelíes

Turquía ha cerrado parcialmente su espacio aéreo a los vuelos militares israelíes tras el ataque contra la flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza que causó la muerte a ocho ciudadanos turcos.

Turquía ha cerrado parcialmente su espacio aéreo a los vuelos militares israelíes tras el ataque contra la flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza que causó la muerte a ocho ciudadanos turcos, según informaron fuentes del gobierno turco el lunes, que confirmaron que se habían rechazado dos solicitudes diferentes del gobierno israelí para atravesar el espacio aéreo turco desde principios de junio.
 
«La prohibición se refiere a vuelos militares, los vuelos civiles no están afectados. Cada petición será analizada caso por caso», aseguraron fuentes diplomatícas turcas ayer lunes a la prensa del país. El primer ministro Recep Tayyip Erdoğan, de visita oficial en Toronto con motivo de la cumbre del G-20, confirmó a la prensa que la prohibición de vuelos militares estaba en vigor tras el abordaje del «Mavi Marmara» el pasado 31 de mayo en aguas internacionales, que causó la muerte a nueve de los voluntarios que iban a bordo -ocho ciudadanos turcos y un ciudadano estadounidense de origen turco- por los disparos de los comandos israelíes que asaltaron el navío.
Tras el ataque a la flotilla humanitaria internacional, el gobierno turco había amenazado con cortar todos sus lazos militares con su antiguo aliado israelí si no se cumplían las exigencias turcas respecto al abordaje. No obstante, la cúpula del ejército turco se ha mostrado reaccia a implementar tales medidas ante el temor de que pueda perjudicar a la lucha contra el terrorismo.
 
Ankara mantiene desde el pasado 31 de mayo retirado a su embajador en Tel-Aviv y ha cancelado todos los ejercicios militares conjuntos previstos con Israel. El gobierno turco exige una disculpa pública y oficial por parte del gobierno israelí por el abordaje en aguas internacionales del «Mavi Marmara», indemnizaciones para las víctimas del asalto, y el fin del bloqueo impuesto por el gobierno hebreo sobre la Franja de Gaza, donde millón y medio de palestinos viven en el territorio más superpoblado del planeta dependientes de la ayuda humanitaria internacional.
 
Israel ha rechazado hasta la fecha sin embargo cualquier posibilidad de disculparse por lo sucedido y rechaza también la exigencia que mantienen tanto Turquía como la mayoría de la comunidad internacional -incluída Naciones Unidas, la UE, la OTAN y la Liga Árabe, entre otros- de investigar lo sucedido bajo una comisión internacional independiente y transparente, y en su lugar se ha limitado a abrir una investigación propia con la presencia únicamente de dos observadores internacionales.