Siria acepta la presencia de observadores de la Liga Árabe

La organización panárabe había dado un ultimátum hasta el domingo a Damasco para aceptar su plan si quería evitar nuevas sanciones.

Un portavoz del ministerio de exteriores sirio anunció que el gobierno de Damasco había aceptado el plan de la Liga Árabe que exigí el envío de observadores al país como última oportunidad para evitar nuevas sanciones contra el régimen del presidente Bashar al-Assad.

Jihad Makdissi, porvatoz del ejecutivo sirio, anunció el lunes que el ministro de exteriores Walid al-Moallem había «respondido positivamente» a las exigencias de la Liga Árabe y que había enviado el domingo por la noche una carta al secretario general de la organización, el egipcio Nabil Elaraby.

La organización panárabe había dado de plazo hasta el domingo para que Damasco respondiera positivamente al plan, que exigía del gobierno sirio que aceptase la presencia de observadores que certificasen el respeto a un alto al fuego y el fin de la represión a los manifestantes como primer paso hacia el inicio de un diálogo entre gobierno y oposición que evite la escalada en un conflicto que en los últimos meses ha dado muestras crecientes de acercarse a una guerra civil abierta.

No hubo por parte de la Liga Árabe una reacción inmediata al anuncio del ministro de exteriores sirio, pero esta no es la primera vez en las últimas semanas que Siria acaba aceptando las condiciones impuestas por la organización para finalmente no acatarlas, por lo que los analistas más escépticos ven en este anuncio una nueva maniobra del presidente Bashar al-Assad para ganar tiempo y evitar unas medidas que habrían aislado aún más a su gobierno. La Liga Árabe había amenazado también con pedir la implicación activa de la comunidad internacional y de Naciones Unidas si Damasco rechazaba de nuevo la presencia de observadores en su territorio.