Duro revés para el partido de Putin en las elecciones parlamentarias de Rusia

Rusia Unida perdió un 15% de los votos pese a las denuncias de fraude por parte de la oposición, lo que representa un importante golpe para las aspiraciones de Putin de recuperar la presidencia.

El partido Rusia Unida del actual primer ministro ruso Vladimir Putin sufrió un duro golpe en las elecciones parlamentarias celebradas el domingo en todo el país, con una caída de casi 15 puntos que reflejan el creciente hastío de los electores rusos con su figura.

Los últimos recuentos oficiales apuntan a que Rusia Unida podría hacerse con 238 de los 450 escaños de la Duma (cámara baja del parlamento) tras los comicios del domingo, según anunció el lunes el responsable de la Comisión Electoral Central, Vladimir Churov.

De confirmarse finalmente estos datos, pese a que la formación de Putin mantendría aún la mayoría en la cámara tras haber obtenido el 49´5% de los votos supondría un importante revés para Rusia Unida, que se queda con poco más de la mitad de los escaños frente a los resultados obtenidos hace cuatro años, cuando logró 315 diputados y más del 64% de los votos totales.

Las cifras del recuento de votos apuntan además a que el Partido Comunista de Rusia sería la segunda formación más votada y obtendría 92 diputados, seguida de los socialdemócratas de Rusia Justa (64 diputados) y los nacionalistas del LDPR (56 escaños).

Pese a los intentos por «maquillar» unos resultados que suponen un claro descenso en el número de electores, entre las filas del partido Rusia Unida no podía ocultarse el domingo la decepción a medida que se iban conociendo los primeros datos.

Si bien Putin sigue siendo aún el favorito para recuperar la presidencia -que tuvo que abandonar en 2008 por imperativo constitucional- de cara a las presidenciales rusas de marzo de 2012, los analistas coinciden en que las elecciones del domingo suponía una prueba para este ex oficial de la KGB de 59 años que ha dirigido Rusia en la última década con una mezcla de mano dura y culto a su personalidad, algo de lo que los electores rusos parecen cada vez más cansados.

Varios partidos de la oposición denunciaron además un fraude masivo en los comicios del domingo que habrían inflado los votos a favor del partido de Putin, e incluso varias páginas de activistas que denunciaban falseos en el recuento de votos sufrieron en las últimas horas diversos ciber-ataques que las dejaron inoperativas.