Polémica en Turquía tras recomendar un exdiplomático francés que Erdoğan sea asesinado

Miles de turcos residentes en Francia protestaron después de que Philippe Moreau Defarges, académico y antiguo diplomático, propusiera el asesinato de Erdoğan o la guerra civil como soluciones para Turquía.

La fiscalía de Ankara inició una investigación contra el académico y exdiplomático francés Philippe Moreau Defarges después de que éste propusiera durante un programa de televisión que el asesinato de Erdoğan es la única salida que le queda a Turquía tras la victoria del “Sí” en el referéndum constitucional celebrado el pasado 16 de abril.

La actuación de la fiscalía de la República en Ankara se produce después de que el lunes el propio presidente turco presentara una demanda contra Defarges, exdiplomático y considerado como uno de los grandes expertos franceses en relaciones internacionales y geopolítica, y que actualmente trabaja para el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI).

Durante una entrevista concedida el sábado a la cadena francesa de televisión BFM Business, Defarges aseguró que tras el resultado del referéndum favorable a los cambios constitucionales que introducirán un sistema presidencialista en Turquía, la única salida que le queda a este país para salir de la situación actual es asesinar al presidente Erdoğan o una guerra civil.

Cuando el presentador del programa le apuntó que un asesinato para solucionar un problema político no era justificable, Defarges insistió en su argumento diciendo que a lo largo de la historia y durante siglos se habían producido asesinatos políticos en situaciones similares. El exdiplomático francés también aseguró que Turquía nunca será miembro de la Unión Europea porque todos los Estados miembros de la UE deberán aprobar su ingreso, algo que muchos países no están dispuestos a hacer.

Tras estas declaraciones, miles de turcos residentes en Francia –donde se estima que viven unas 800.000 personas de origen turco- lanzaron protestas en las redes sociales y se quejaron ante el Consejo Superior de la Radio Televisión Francesa, exigiendo una disculpa por parte del IFRI y de la cadena que emitió la entrevista.

“¿Cuál hubiera sido la reacción si un antiguo diplomático y miembro de un think-tank turco pidiera que se asesinara al presidente francés”, se preguntó en las redes sociales Gülnur Aybet, antigua asesora del presidente turco, en un mensaje escrito en Twitter.

A última hora del domingo y ante la enorme polémica suscitada dentro y fuera de Francia, Defarges intensó justificarse asegurando que algunas de sus opiniones vertidas en el programa “eran inapropiadas” y “fueron malinterpretadas”, ofreciendo no obstante una “sincera disculpa” a quienes pudieran haberse sentido ofendidos por sus palabras. El exdiplomático quiso subrayar también que sus declaraciones eran estrictamente personales y no representaban la opinión del IFRI, pero no obstante no quiso disculparse expresamente por haber pedido el asesinato del presidente turco.

A raíz de estos hechos, el abogado de Erdoğan, Hüseyin Aydın, habría presentado ante la Oficina del Fiscal de la República en Ankara una demanda acusando a Defarges de “intento de asesinato y atentado”, según confirmaron fuentes presidenciales citadas por la prensa turca. “En vista de los grupos terroristas que son acogidos en muchos países europeos y de todos los incidentes que urgen al asesinato de nuestro presidente que han tenido allí (en Europa), está claro que las declaraciones del sospechoso (Defarges) están lejos de ser una simple opinión, sino que son de hecho una instigación (al asesinato)”, añadieron las mismas fuentes.

Pocos días antes de la celebración de la consulta el pasado 16 de abril, en la que el “Sí” a los cambios constitucionales en Turquía obtuvo la victoria por el 51,41% de los votos, varios países europeos permitieron la celebración de marchas de simpatizantes del PKK –reconocido como una organización terrorista por la propia UE- y en una de ellas celebrada en Berna (Suiza) se exhibió una pancarta en la que podía leerse “Kill Erdoğan” junto a una imagen del presidente turco con una pistola apuntándole a la cabeza.

Erdoğan ya fue objeto de un intento de asesinato durante el fallido golpe de Estado del pasado 15 de julio, cuando una unidad de comandos del ejército asaltó en plena madrugada el hotel en el que se alojaba en la localidad turca de Marmaris; aunque Erdoğan logró escapar por minutos, varios miembros de su equipo de seguridad resultaron muertos.