Obama pide ante la ONU diálogo para conseguir la paz en Oriente Medio

El presidente estadounidense Barack Obama urgió ayer ante la Asamblea General Anual de la ONU a que israelíes y palestinos finalizaran las conversaciones de paz en el plazo de un año.

El presidente estadounidense Barack Obama urgió ayer ante la Asamblea General Anual de la ONU a que israelíes y palestinos finalizaran las conversaciones de paz en el plazo de un año para lograr la estabilidad y la paz en la región, al tiempo que dejó abierta la puerta al diálogo con Irán.

Obama dedicó parte de su discurso del jueves ante Naciones Unidas a Irán y al conflicto entre israelíes y palestinos, que el presidente norteamericano aspira a concluir en el plazo de un año. La disputa entre Occidente e Irán por su controvertido programa nuclear y la posibilidad de que el conflicto derive en una guerra abierta en una región especialmente volátil, protagonizó buena parte de los debates de ayer en la asamblea de la ONU.

«El mundo no puede correr el riesgo de un nuevo conflicto como el de Irak», dijo el ministro de exteriores brasileño, Celso Amorim. «A pesar de las sanciones, esperamos que prevalezca la lógica del diálogo y la comprensión», comentó Amorim, cuyo país impulsó junto con Turquía una solución negociada que sin embargo no convenció a las potencias occidentales, que encabezadas por EE.UU. impulsaron nuevas sanciones contra el régimen iraní.

A este respecto, Obama dejó en su discurso la puerta abierta a la diplomacia con Irán, si el régimen iraní demuestra una voluntad creíble de diálogo. «El gobierno iraní debe demostrar un compromiso claro y creíble y confirmar al mundo la intención pacífica de su programa nuclear».

En cuanto al conflicto entre Israel y los palestinos también ocupó el primer plano del debate, Amorim (que fue el primer ponente) recordó que en Brasil viven 10 millones de personas de origen árabe y una importante comunidad judía, y aseguró que su país seguirá buscando un diálogo «que conduzca a la creación de un Estado palestino en las fronteras anteriores a 1967».

Por su parte Obama advirtió que si la nueva ronda de negociaciones de paz iniciadas bajo la mediación de Estados Unidos no llegan a buen puerto, los palestinos nunca conseguirán la independencia real ni Israel podrá vivir con seguridad. «Las duras realidades de la demografía terminarán imponiéndose. Habrá más derramamiento de sangre», subrayó Obama en clara alusión a Israel. «Todos tenemos decisiones por tomar, y cada uno de nosotros debe escoger el camino de la paz», añadió el presidente estadounidense, que pidió más respaldo a los países árabes en el proceso.

Pese a que Obama se ha comprometido personalmente con las nuevas negociaciones, el fin de la moratoria en la expansión de las colonias judías en los territorios palestinos (que concluye a finales de mes) amenaza con acabar con el nuevo proceso de paz apenas comenzado; los palestinos ya han advertido que abandonarán la mesa de negociaciones si se reanuda la construcción de asentamientos, y el gobierno israelí ha dicho que no piensa prolongar la moratoria.