»No habrá ninguna negociación entre el gobierno turco y el PKK»

El vice primer ministro turco, Cemil Çiçek, afirmó ayer que el gobierno turco no va a llegar a ningún acuerdo con el grupo terrorista PKK, que el lunes decidió romper unilateralmente la tregua.

El vice primer ministro turco, Cemil Çiçek, afirmó ayer que el gobierno turco no va a llegar a ningún acuerdo con el grupo terrorista PKK, que el lunes decidió romper unilateralmente la tregua que había fijado desde agosto del año pasado.

Preguntado por los periodistas acerca de la decisión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) de poner fin a lo que calificaron como «período de inacción» Çiçek dijo que el gobierno continuará haciendo lo mismo que ha hecho hasta ahora. «No haremos ningún trato con nadie. Tengan esta certeza. Continuaremos con la misma determinación (contra el terrorismo)», dijo Çiçek, quien en una entrevista en el canal de noticias CNN Türk comparó el problema del terrorismo kurdo en Turquía con el de ETA en España.

El vice primer ministro turco, que dijo sentirse ofendido por que se le plantee la posibilidad de una negociación con los terroristas, añadió que lo que éstos quieren precisamente es que se hable de ellos. «Si ustedes hacen una pregunta y nosotros la respondemos, entonces ellos consiguen lo que quieren», dijo.

Mientras tanto Selahattin Demirtaş, co-presidente del partido nacionalista kurdo BDP (considerado en Turquía como el socio político del PKK), pidió al primer ministro Erdoğan la puesta en marcha de un «proceso de paz» y le acusó de no tener interés en poner fin al conflicto kurdo y de ser el responsable del fin de la tregua del PKK. Demirtaş comparó además a Erdoğan con el dictador libio Muammar el Gadafi, y justificó la violencia del PKK diciendo que los kurdos en Turquía habían afrontado una violencia mucho mayor que la vivida estos días en Libia o Egipto.

«Es el gobierno del AKP el que ha desperdiciado el proceso de paz hasta ahora, y el responsable de lo que está ocurriendo», dijo Demirtaş, cuyo partido -que controla varios municipios del sureste de Turquía- no condena la violencia ni los atentados del PKK y a menudo ha calificado como «héroes» a sus líderes.