Erdoğan: »Europa necesita distanciarse de los grupos terroristas»

El primer ministro turco volvió a criticar a varios países de la UE por hacer la vista gorda frente a la presencia y las actividades de varias organizaciones terroristas en su territorio.

 

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan criticó el lunes desde Praga la actitud que muestra en muchos casos la Unión Europea con respecto a los grupos terroristas perseguidos en Turquía, subrayando «la falta de apoyo de la UE» a Ankara en la lucha contra el terrorismo.

«No se puede decir que hayamos recibido el apoyo necesario de Europa… Incluso cuando alertamos a las autoridades (europeas) sobre sospechosos y proporcionamos evidencias de sus actos terroristas, no se nos presta atención. Nos dicen que están siguiendo a esos sospechosos», dijo el primer ministro, recordando que lo que deberían hacer las autoridades comunitarias es detener y entregar esas personas a las autoridades turcas.

«Necesitamos tener una lucha conjunta contra el terrorismo. La Unión Europea necesita distanciarse ella misma de las organizaciones terroristas» declaró Erdoğan a los periodistas, al tiempo que advirtió a los países de la UE de las consecuencias de alojar en su territorio a este tipo de individuos y grupos. «El terrorismo es un fuego tal, que mientras quema donde cae, puede también acabar quemando las pinzas que lo sostienen», dijo el premier turco.

Las críticas de Erdoğan se producen a raíz de varios casos relacionados con las actividades de miembros y grupos armados como el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) o el Frente Revolucionario para la Liberación del Pueblo (DHKP/C) en suelo europeo. Turquía ha acusado a menudo a varios países de la UE de hacer la vista gorda ante la presencia de estas organizaciones en su territorio, incluyendo sus actividades de propaganda, reclutamiento de nuevos miembros, y recaudación de fondos.

Así ocurrió con una de las militantes nacionalistas kurdas asesinadas el pasado 9 de enero en París en la sede del Centro de Información del Kurdistán de la capital gala, que tenía una orden internacional de búsqueda emitida por la Interpol; tiempo antes de su muerte el gobierno turco había advertido de su presencia en Francia a las autoridades francesas, pero éstas hicieron caso omiso y rehusaron detenerla.

Igualmente Erdem Şanlı, el terrorista suicida que se inmoló el viernes a la entrada de la Embajada de Estados Unidos en Ankara causando la muerte a un guardia de seguridad turco y heridas graves a una periodista de la televisión turca, había huido años atrás de Turquía y se encontraba residiendo desde entonces en Alemania, de donde salió hace unos días para cometer el atentado en la capital turca.