Muere un manifestante durante las protestas en Argelia

Un manifestante murió el viernes durante los enfrentamientos con la policía en una localidad próxima a la ciudad de Argel, elevando a cuatro el número de víctimas mortales por los disturbios.

Un manifestante murió el viernes durante los enfrentamientos con la policía en una localidad próxima a la ciudad de Argel, elevando a cuatro el número de víctimas mortales a raíz de los disturbios originados en Argelia y Túnez por el incremento de los precios y la elevada tasa de paro, que en ambos países se han transformado en un movimiento contestatario contra el gobierno.

Con esta muerte -un joven de 32 años que murió en la localidad de Bu Smail- son dos el número de manifestantes muertos en los disturbios en Argelia, que se suman a otros dos que fallecieron el día de Nochebuena en Túnez por disparos de la policía. Algunos medios locales aseguraron que otro joven de 18 años habría muerto también el viernes por disparos durante otra protesta en la región de M´Sila (al sureste de Argel), aunque esta muerte aún no ha sido confirmada oficialmente.

Los enfrentamientos entre jóvenes manifestantes y policía continuaba el viernes especialmente en la capital, Argel, y en la importante ciudad de Orán, y se extendieron hacia otras ciudades y regiones pese a los intentos de las autoridades civiles y religiosas por calmar las tensiones y llamar a la calma. Los disturbios del viernes en Argelia afectaron a Annaba (al Este del país), que hasta ahora no se había visto afectada por las revueltas, y se extendieron a la vecina ciudad de Lauriers-Roses. Otras protestas se inicaron en la ciudad de Tebessa, situada a 230 km al sureste y próxima a la frontera con Túnez, país que desde hace tres semanas también está siendo sacudido por fuertes tensiones sociales.

En Orán, una de las principales ciudades de Argelia, varios edificios públicos fueron saqueados el miércoles por la noche y los enfrentamientos entre manifestantes y policía se repitieron a última hora del viernes en las afueras de la ciudad, donde cientos de jóvenes atacaron a la policía con piedras, palos y cuchillos.

Para hoy sábado está previsto que un consejo interministerial evalúe cómo detener el alza de los precios de los alimentos en Argelia, que fue el detonante de las protestas aunque muchos analistas advierten que las causas reales hay que buscarlas en la desesperación de una población joven que tanto en Argelia como en la vecina Túnez constituyen tres cuartas partes del censo, y que se muestra desesperada por las altas tasas de desempleo, la falta de perspectivas de futuro, y un régimen que consideran corrupto y que no es capaz de atender a sus necesidades mientras utiliza la lucha contra el radicalismo islámico para contar con el apoyo de los países occidentales, que hasta ahora no han criticado la dura actuación policíal.