Muere el bebé para cuyo tratamiento se había iniciado una campaña de ayuda

Eymen Çapkın, un bebé de sólo ocho meses que padecía una rara enfermedad congénita, falleció el lunes a pesar de que una campaña de recogida de fondos para su tratamiento había reunido cerca de un millón de liras.

Un bebé de sólo 8 meses de edad que padecía una rara enfermedad congénita falleció el lunes en la provincia de Sakarya, al noroeste de Turquía, después de que una campaña de recogida de fondos puesta en marcha para su tratamiento no lograse reunir el dinero necesario, según informó la prensa turca.

El bebé, un niño llamado Eymen Çapkın, había nacido a finales del año pasado con atrofia muscular espinal (AME), también llamada enfermedad de la neurona motora infantil, una rara enfermedad asociada a un fallo en un gen que afecta a 1 de cada 10.000 nacimientos, y que provoca debilidad en los músculos debido a lesiones de las neuronas motoras en la parte anterior de la médula espinal. Aunque suele iniciarse en la infancia o la adolescencia, cuanto más temprano se manifiestan los síntomas menor es la esperanza de vida del afectado.

Después de que el caso saliese a la luz en los medios de comunicación, fue la propia Oficina del Gobernador de Sakarya la que impulsó una campaña de ayuda para recaudar fondos con los que comprar las medicinas necesarias para el tratamiento del niño, cuyo coste ascendía a 561.000 dólares, unos dos millones de liras turcas.

La campaña, en la que participaron numerosos voluntarios e incluso destacadas figuras del mundo del deporte, no logró sin embargo recaudar a tiempo los fondos necesarios, y hasta la fecha aún faltaban unos 300.000 dólares para garantizar las medicinas necesarias para el tratamiento del bebé.

Durante los últimos dos meses y medio, Çapkın había permanecido ingresado conectado a un respirador en un hospital infantil de Sakarya, donde finalmente los padres -Metin Çapkın y Neziha Çapkın, de 32 y 31 años de edad- recibieron el lunes la trágica noticia de la muerte del bebé.

Ambos rompieron a llorar y sufrieron una crisis nerviosa al ser informados, teniendo que ser asistidos por sus parientes frente a las dependencias del centro hospitalario. El niño fue enterrado el mismo lunes por la tarde tras un funeral al que asistieron numerosos familiares y vecinos.