protestas en Turquía

Más de un millar de detenidos por las protestas en Turquía

Más de un millar de personas han sido detenidas en los cinco primeros días de protestas en Turquía por la detención y el ingreso en prisión del alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu, que se han extendido por varias ciudades del país incluyendo Ankara, Konya, Izmir o Eskişehir.

“Hasta la fecha, un total de 1.418 sospechosos han sido detenidos en las manifestaciones ilegales celebradas desde el 19 de marzo de 2025. Entre los detenidos, se identificaron individuos con vínculos con 12 organizaciones terroristas”, declaró el ministro turco del Interior, Ali Yerlikaya, citado por medios turcos. 

“En estas protestas, 123 agentes de policía resultaron heridos. Las autoridades han confiscado ácido, piedras, bates, material de pirotecnia, cócteles molotov, hachas y cuchillos”, dijo Yerlikaya, quien prometió “tolerancia cero” contra “cualquier intento de instigar a la violencia en las calles y socavar la paz y la seguridad públicas”, y pidió a la opinión pública evitar caer en provocaciones o en “cualquier intento por utilizar a nuestros jóvenes y nuestros ciudadanos con fines políticos”.

Tras la detención el pasado 19 de marzo de İmamoğlu como parte de una investigación por varios cargos de corrupción y colaboración con miembros de una organización terrorista, un tribunal ordenó el domingo 23 de marzo su ingreso en prisión preventiva a la espera de juicio, donde por ley podría pasar hasta un máximo de 2 años encarcelado. El mismo domingo, İmamoğlu fue trasladado a la cárcel de Silivri, a las afueras de la ciudad, y horas después era oficialmente apartado de la alcaldía metropolitana de la ciudad, donde la asamblea municipal -dominada por su partido, el CHP- deberá elegir a su sustituto en una votación que tendrá lugar mañana.

Erdoğan: “La oposición no es apta para gobernar”

Por su parte, el presidente turco Tayyip Erdoğan volvió a cargar contra la oposición por organizar las protestas, acusando al partido CHP de incitar a la violencia y querer desestabilizar el país para ocultar los casos de corrupción en sus ayuntamientos y los problemas legales de İmamoğlu.

“Este movimiento ha evolucionado hacia violencia pura”, dijo el presidente turco, que cuestionó la capacidad de la oposición turca para gobernar debido a sus recientes acciones: “Es evidente que no se pueden confiar en el principal partido de la oposición para la responsabilidad de dirigir un Estado, y mucho menos para gestionar ayuntamientos”, aseguró.

Erdoğan insistió también en que los líderes del partido CHP recurren a ataques políticos y a las protestas en las calles en lugar de hacer frente a las acusaciones de corrupción. “En lugar de responder a las denuncias de sobornos, malversaciones de fondos y mala conducta, se han pasado 5 días haciendo las declaraciones más vergonzosas y jurídicamente infundadas de nuestra historia política”, concluyó.