LUCHA CONTRA EL PKK: LA OPERACIÓN TRANSFRONTERIZA EN IRAK VUELVE AL ORDEN DEL DÍA

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, mencionó este martes la posibilidad de una incursión militar en Irak contra los rebeldes kurdos que mataron 17 soldados en un ataque, mientras los aviones turcos seguían atacando escondites de separatistas en el norte del país vecino.

Si tal operación transfronteriza se realiza, únicamente tendría como objetivo a los terroristas\»,declaró Erdogan en un discurso al grupo parlamentario de su Partido de la Justicia y Desarrollo (AKP).

El Parlamento turco votará hoy miércoles la renovación por un año de la moción que autoriza al gobierno a realizar operaciones militares contra los rebeldes kurdos en el norte de Irak, anunció este martes Erdogan. \»Esta moción será votada mañana. Les pido a todos estar presentes en la Asamblea para votar\», indicó Erdogan ante el grupo parlamentario del AKP, en el poder.

En virtud de esta autorización y como miembro de la OTAN, Turquía ha atacado las bases del PKK en el norte de Irak en varias ocasiones en estos últimos doce meses, gracias a informaciones suministradas por los estadounidenses. Turquía se limitó a hacer ataques aéreos, salvo una corta incursión terrestre en febrero.

Erdogan aseguró que la población local, la administración kurda autónoma de Irak y la unidad política de Irak no serían afectadas.

Desde el viernes, la aviación turca ha atacado en tres ocasiones reductos del PKK en Irak, y el último de esos ataques fue este martes, anunció el Estado Mayor.

Erdogan estigmatizó de nuevo lo que considera pasividad de las autoridades kurdas de Irak: \»Todo el mundo debe poner una barrera clara y neta contra el terrorismo en beneficio de todos\».

El domingo, Erdogan, que asistía al sepelio de un soldado cerca de Ankara, reclamó una acción inmediata contra los escondites del PKK. El jefe de gobierno agregó que \»Turquía está en su derecho de autodefensa\» contra los ataques que tienen como objetivo las fuerzas de seguridad desde sus bases iraquíes.

El gobierno turco está situado incómodamente entre el descontento creciente de la población, que pide una solución definitiva a los problemas del PKK, y el peso de la diplomacia.