3 soldados turcos muertos en un atentado del PKK

Miembros del grupo terrorista detonaron una mina al paso de un convoy militar en la provincia suroriental de Hakkari, matando a 3 soldados e hiriendo a varios más.

El atentado se produjo el domingo en la provincia fronteriza de Hakkari, en el extremo sureste de Anatolia, en una carretera ubicada en el distrito de Şemdinli. Según informó a la prensa el gobernador de la provincia, Muammer Türker, la explosión se produjo cuando terroristas del PKK hicieron estallar por control remoto una mina cuando circulaba un convoy militar, un método habitualmente utilizado por el grupo extremista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) para atentar contra las fuerzas de seguridad turcas.

A consecuencia de la detonación tres soldados resultaron muertos y al menos otros tres heridos, siendo trasladados inmediatamente al hospital militar de Hakkari para recibir asistencia médica. Fuentes de la oficina del gobernador informaron que se había iniciado una operación en la zona con tropas de tierra apoyados por helicópteros de combate para tratar de localizar a los autores del ataque.

Mientras tanto fuerzas de la gendarmería localizaban a dos miembros del PKK mientras trataban de colocar una mina junto a una carretera con el objetivo de perpetrar otro atentado en el distrito de Yüksekova, también en la provincia de Hakkari. Inmediatamente comenzó un intercambio de disparos a consecuencia del ambos terroristas murieron, mientras que la mina pudo ser desactivada por efectivos de la gendarmería.

Por otro lado el sábado, un guardia rural moría y otros tres resultaban heridos cuando militantes del PKK atacaron la comisaría de la gendarmería de Şenköy, ubicada en el distrito de Midyat, en la provincia fronteriza de Mardin. Según el gobernador local, los terroristas aprovecharon el cambio de guardia para llevar a cabo el ataque.

El PKK ha matado a más de 40 miembros de las fuerzas de seguridad turcas sólo en el mes de agosto, en una campaña de atentados que ha provocado una contundente respuesta por parte del gobierno turco, que desde el pasado 17 de agosto puso en marcha una campaña de bombardeos aéreos contra las bases que el PKK posee en las montañas del norte de Irak fronterizas con Turquía, lugar que utiliza como refugio seguro desde el que llevar a cabo incursiones en territorio turco.