Detenidos dos asaltantes tras disparar contra el Palacio Dolmabahçe de Estambul

El ataque contra Dolmabahçe, un conocido lugar turístico que aloja las oficinas del primer ministro, podría ser obra del grupo terrorista de extrema izquierda DHKP-C, que ya reivindicó en enero una acción similar.

Dos terroristas armados con rifles automáticos abrieron fuego poco después del mediodía del miércoles contra una caseta de vigilancia de la policía situada frente al Palacio Dolmabahçe de Estambul, según informaron medios de comunicación turcos.

De acuerdo a las primeras informaciones tras el incidente, los disparos se produjeron en torno a las 14:45 hora local (13:45 CET) y los atacantes se dieron a la fuga en un vehículo tras realizar los disparos, pero fueron capturados poco después en las proximidades de la Plaza Taksim. A bordo del vehículo se hallaron varias armas y cartuchos de munición así como granadas de mano.

La policía cortó el tráfico en varias vías próximas –incluyendo Beşiktaş, Taksim y Kabataş-  al Palacio Dolmabahçe, un conocido lugar para los turistas ubicado a orillas del Bósforo pero que aloja además las oficinas en la ciudad del primer ministro. En principio las informaciones apuntaban a que no se habían producido heridos en el ataque, si bien algunos medios indicaron posteriormente que un agente de policía habría resultado herido levemente. Algunas noticias hablaron también de que los terroristas habrían lanzado un pequeño artefacto explosivo antes de disparar, si bien éste extremo no había sido confirmado oficialmente en el momento de redactar esta noticia.

A principios de enero otro ataque muy similar contra la guardia que custodia el Palacio de Dolmabahçe fue reivindicado por el grupo terrorista de extrema izquierda Partido-Frente Revolucionario para la Liberación del Pueblo (DHKP-C), que la semana pasada ya protagonizó otro atentado en el que dos de sus miembros abrieron fuego contra el consulado de EE.UU. en Estambul sin causar heridos.

El grupo, considerado hasta hace poco extinto, fue así mismo el responsable de un ataque suicida perpetrado el 1 de febrero de 2013 contra la embajada estadounidense en Ankara, que causó la muerte al propio terrorista y a un guardia de seguridad, además de graves heridas a una periodista.

Las fuerzas de seguridad turcas se encuentran en estado de alerta desde que el pasado mes el PKK redoblara sus ataques tras poner fin unilateralmente a la tregua declarada en 2013, así como por la presencia de elementos del autoproclamado Estado Islámico (IS) en su territorio dispuestos a cometer atentados suicidas. Precisamente esta semana un video difundido a través de Internet mostraba a un militante del IS pidiendo a los turcos que se rebelasen contra su “infiel” presidente Recep Tayyip Erdoğan.