Los alevíes reivindican sus derechos en Estambul

Miles de seguidores de la fe aleví de toda Turquía se congregaron en el distrito estambulita de Kadıköy para reivindicar sus derechos religiosos y pedir al gobierno que cumpla con sus promesas.

Miles de seguidores de la fe aleví de toda Turquía se congregaron el domingo en el distrito estambulita de Kadıköy para reivindicar sus derechos religiosos y pedir al gobierno que cumpla con sus promesas.
 
Los manifestantes pidieron varias reivindicaciones largo tiempo reclamadas por los alevíes, como son la abolición de la Administración de Asuntos Religiosos (organismo que se encarga en Turquía de los asuntos referentes a las diferentes confesiones del país), el fin de las clases obligatorias de religión, el reconocimiento de las cemevis (centros religiosos alevíes) como lugares oficiales de culto, y la transformación del Hotel Madımak de Sivas -donde murieron 33 intelectuales alevíes en 1993 en un incendio provocado- en un museo.
 
Los manifestantes portaban banderas turcas y retratos de Mustafa Kemal Atatürk, así como pancartas en las que podía leerse «Fin a la discriminación» o «Turquía es laica y seguirá siendo laica». Algunas personas llevaban también grandes retratos de los 33 alevíes que perdieron sus vidas el 2 de julio de 1993 en la llamada Masacre de Sivas, mientras otros grupos practicaban danzas y cánticos típicos de las ceremonias alevíes.
 
La protesta, que había sido anunciada hace algunas semana por representantes de la comunidad aleví, se produce después de la visita que el presidente turco Abdullah Gül realizó la semana pasada a la provincia de Tunceli (que posee una mayoría de población aleví), donde realizó una histórica visita a una cemevi. «Muchos presidentes han visitado cemevis, pero ¿qué diferencia supone cuando no son reconocidas como centros legales de oración?», protestaba Ali Balkız, presidente de la Federación Alevi-Bektashi, en un discurso pronunciado ante los manifestantes. «Continuaremos manifestándonos y haciendo oir nuestras voces hasta que se atiendan nuestras demandas», agregó.

«Lo que algunos llaman «la cuestión aleví», nosotros lo llamamos «vergüenza política». ¿Qué se está haciendo en realidad por parte del gobierno como parte de su llamada reforma aleví?. Pedimos cambios que se hagan cambios visibles. Pedimos que se legalicen nuestras casas de oración y que el gobierno pague los gastos de funcionamiento», reclamó Balkız, quien mostró su satisfación porque la manifestación era mayor que la del año pasado.

 
Algunos residentes de Kadıköy, un popular distrito en el lado asiático de Estambul, comentaban sin embargo que la protesta parecía más una manifestación de trasfondo político contra el gobierno que una reivindicación de los derechos alevíes. Otros, aun reconociendo que el gobierno tiene que prestar más atención a la comunidad aleví y a muchas de sus viejas reivindicaciones -como el reconocimiento oficial de sus lugares de culto-, criticaban otras peticiones (como la abolición de la Administración de Asuntos Religiosos) por considerarlas demasiado radicales e irrealizables.