Las aguas de un azul oscuro de este remoto lago, rodeado por montañas de 4000 metros con nevadas cumbres, y la fusión de los montes con el agua, hacen que la belleza de este lugar sea indescriptible.
Los viajeros que osen hacer el largo peregrinaje al lejano Lago Van, a unos nada desdeñables 1644 kilómetros al sudeste de Estambul y a solamente una hora en coche de la frontera iraní, rara vez acaban sin embargo decepcionados. Las aguas de un azul oscuro de este remoto lago, rodeado por montañas de 4000 metros con nevadas cumbres, son verdaderamente bellas. La fusión de los montes con el agua al igual que la exuberante vegetación de sus bahías hacen que el lugar sea indescriptible, y aún más en primavera cuando todo el campo se encuentra en flor.
A finales del siglo XIX, pasando por el lago Van de camino a Bitlis, la formidable viajera inglesa Isabella Bird escribió, “Estoy bastante impresionada con el parecido que tiene la orilla sureña del lago Van con partes de la Riviera Italiana.” Incluso hoy en día, los armenios, que se asentaron en aquel lugar en el siglo IX a.C., siguen diciendo, “Van en este mundo, paraíso en el siguiente».
La principal atracción del lago Van no es sin embargo su belleza natural, aunque pudiera parecerlo, sino Surb Khach, la Iglesia de la Sagrada Cruz, situada pintorescamente en la pequeña isla de Akdamar, a 20 minutos en barco desde tierra firme. Construida entre los años 915 y 921, es sin lugar a dudas la iglesia armenia más bella de Turquía. El edificio, que fue objeto de un ambicioso proyecto de restauración llevado a cabo por el Ministerio de Cultura y Turismo y que llegó a su fin en abril del 2007, se convirtió posteriormente en el símbolo del acercamiento entre Turquía y Armenia y alberga periódicamente ceremonias religiosas. La iglesia esta increíblemente proporcionada, con su planta compacta de 12 por 15 metros coronada por un tejado piramidal. Dentro se pueden contemplar las escenas del Nuevo Testamento que narran los frescos, los cuales han sido restaurados debido al pésimo estado en el que se encontraban anteriormente.
Pero lo que hace tan especial a este iglesia son los relieves, que rodean en cinco anillos esta maravilla arenisca. En ellos se pueden contemplar varias escenas, incluyendo a Jonás siendo tragado por la ballena, a David matando a Goliat y a Abraham agarrando del pelo a su hijo Isaac daga en mano dispuesto a sacrificarlo. También se puede ver al rey Gagik, de la familia Astruni que gobernó el reino armenio de Vaspurakan cuando fue construida la iglesia, presentando un modelo de Surb Khach a Jesús. A los amantes del arte puede no gustarles la ingenuidad de los relieves, en los que se puede ver la influencia de estilos de las regiones vecinas de Irán y del califato abasí situado en Bagdad, pero su belleza es innegable.
La mayoría de los visitantes, como no podía ser de otra forma, hacen una obligada visita a Akdamar sin darse cuenta que hay literalmente docenas de iglesias armenias en la región, y muchas de ellas merecen ser visitadas si la Iglesia de la Sagrada Cruz no ha satisfecho tu deseo de ver iglesias. La más obvia es la Iglesia de San Juan (Sub Hovhannes en armenio) en la isla de Çarpanak, a una hora y media en barco al norte del puerto de la ciudad de Van. Pocas personas van a visitar dicha iglesia ya que de momento apenas se da a conocer al gran público, y debido al elevado precio de alquilar un barco, que resulta prohibitivo a menos que viajes en grupo. Sin embargo, el esfuerzo merece la pena. Mientras que el anexo (zhamatun) de la iglesia-monasterio del siglo XV es de la familiar arenisca roja, la parte principal del edificio, incluyendo la cúpula piramidal, esta hecha de una pálida piedra caliza, rodeada por tiras de piedra más oscura. Hay varias khachkars (cruces excavadas en la piedra) en la iglesia, y su situación, en una diminuta isleta a un tiro de piedra de la península más cercana, es impresionante. Si vas allí en primavera estate preparado para ser bombardeado por gaviotas armenias defendiendo sus nidos esparcidos por la isla.
En un lugar de más fácil acceso se encuentran los restos del complejo monacal de Varagavank, conocido hoy en día en turco como Yedi Kilise (Las Siete Iglesias). Originalmente construidas en el siglo VIII, los restos de las iglesias están esparcidas por Yukarı Bakraçlı, un pueblo a 20 kilómetros al sureste de Van. El pueblo se encuentra situado en el pico del volcánico monte Erek, a 2.750 metros de altitud. La iglesia mejor conservada, que se encuentra cerrada y vigilada por un conserje (que te la abrirá), es la de San Jorge. Debió de ser reconstruida varias veces, según el arqueólogo y diplomático británico Henry Layard se trataba de un «edificio moderno». Layard, impresionado más por la localización del monasterio dijo: “Está bellamente situado cerca de la boca de un barranco, a mitad de camino en una árida montaña que termina en picos nevados. A sus pies hay un lago azul y una planicie sonriente». La mayor parte del edificio está construida en un plano cruciforme. Sobreviven restos de frescos, aunque parte de la cúpula esté derruida, y los aldeanos de la zona usen el zhamatun para vender calcetines hechos a mano, bufandas y otras piezas de artesanía. También hay unas pocas fotografías de principios del sigo XX que muestran al monasterio en su gloria de antaño.
Más al sur, a 25 kilómetros al norte de Başkale (que se encuentra a su vez a 75 kilómetros al sur de Van) está la importante iglesia del siglo VI de San Bartolomeo. Este monasterio llegó a tener tres cúpulas pero ahora no queda ninguna de ellas. La entrada del oeste tiene varios relieves, pero desafortunadamente, la parte superior de la colina está rodeada de alambre de espino al formar parte de un campamento militar, y es imposible subir a no ser que tengas permiso de los militares (mejor hacerlo en Van). Probablemente solamente valga la pena venir aquí si vas 20 kilómetros más al sur, al pueblo de Yanal. Allí se encuentra la iglesia de Surb Echmiadzin en Soradir. Se trata de una pequeña iglesia de los siglos VI – VII que muchos historiadores creen que sirvió de modelo para la construcción de Surb Khach en Akdamar. Las espectaculares formaciones de roca cercanas a pueblo de Yavuzlar también merecen la pena ser vistas.
De vuelta al lago, en su orilla meridional, podemos contemplar la Surb Tovmas (Iglesia de San Tomás), a unos 30 kilómetros al este de un pequeño muelle enfrente de la isla de Akdamar. Es posible alquilar un barco desde aquí o conducir desde Van a través de los pueblos de Göründü y Altınsaç, de donde se encuentra a una hora a pie. Remontándose a finales del siglo XIV, aunque reconstruida en 1581 y de nuevo en 1801, los muros compuestos han llegado bien a nuestros días, al igual que la parte principal de la iglesia, aunque un trozo importante de la cúpula piramidal esté derruída.
Con tiempo, dinero y tu propio vehículo podrías pasarte semanas explorando las montañas y los valles alrededor del lago Van, en busca de ejemplos más remotos aún de la arquitectura armenia y de maravillosos paisajes.
Cómo llegar
Turkish Airlines tiene vuelos diarios desde Estambul y Ankara, al igual que Pegasus. SunExpress vuela a Van los lunes y miércoles desde Antalya, y diariamente desde Esmirna (İzmir). También puedes ir en autobús desde cualquier lugar de Turquía.
Dónde alojarse
El Tamara Otel es el mejor de Van. www.tamaraotel.com, tel. (+90)0432 214 3296.
El Sahin Otel, en el centro del Van, es mucho más barato pero resulta aceptable. www.otelsahin.com, tel. (+90)0432 216 3062.
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