La UE y EE.UU. preocupados por la ilegalización del DTP

La Unión Europea y Estados Unidos mostraron su preocupación por la decisión del Tribunal Constitucional de Turquía de ilegalizar el principal partido pro-kurdo del país, el DTP.

La Unión Europea y Estados Unidos mostraron su preocupación por la decisión del Tribunal Constitucional de Turquía de ilegalizar el principal partido pro-kurdo del país, el DTP, por supuestos vínculos con el terrorismo, temiendo que pueda acabar con los esfuerzos de Ankara por dar más derechos a la minoría kurda.
 
La presidencia sueca de la UE mostró su preocupación por la clausura del DTP horas después de conocer el veredicto y pidió que las leyes turcas referentes a partidos políticos se adecuen a los estándares de la Unión Europea. De esta forma se referia al hecho de que la Ley de Partidos turca establece la prohibición de una formación política no exclusivamente por fomentar la violencia o el terrorismo -según establecen las normas de la UE- sino también por atentar contra la unidad del estado, un razonamiento que recogió también el Constitucional en su sentencia para promover la ilegalización del DTP.
Estados Unidos también mostró su preocupación por lo ocurrido, y si bien lo consideró una «cuestión interna» de Turquía pidió al ejecutivo del AKP que continuara con sus esfuerzos por dar mayores derechos a la minoría kurda del país.
 
«La sentencia del Tribunal Constitucional es un asunto interno de Turquía, y no haremos comentarios sobre los detalles de la misma. Sin embargo, creemos que el sistema democrático turco debería continuar progresando en las libertades políticas para todos sus ciudadanos. Animamos al gobierno turco a que continúe sus esfuerzos para asegurar que todos los ciudadanos turcos puedan ejercer plenamente sus derechos y responsabilidades», dijo la Secretaría de Estado norteamericana en un comunicado horas después del veredicto.
 
Washington pidió no obstante también que «todas las fuerzas políticas defiendan valores democráticos y rechacen el uso o el fomento de la violencia», en una clara referencia al DTP, a cuyo líder Ahmet Türk el presidente Barack Obama ya había advertido en el pasado que el partido debía abandonar cualquier vinculación con el PKK.