La UE sospecha que la deuda de Grecia podría ser aún mayor

La Comisión Europea criticó el martes la mala calidad de los datos presupuestarios entregados por Grecia a Bruselas, que cree ahora que los datos podrían estar falseados.

La Comisión Europea criticó el martes la mala calidad de los datos presupuestarios entregados por Grecia a Bruselas, que cree ahora que los datos podrían estar falseados y que el déficit y la deuda griegos podrían ser incluso más elevados de lo que ha confesado el actual gobierno de Papandreu.

Tras su llegada al poder, el partido socialista griego sometió a revisión la previsión de déficit público del estado griego para 2009, que el anterior gobierno conservado había estimado en un 3´7% del PIB y que el nuevo ejecutivo del primer ministro Giorgos Papandreu fijó en un 12´5% del PIB de Grecia. Estos datos causaron una caída generalizada de la calificación de la deuda griega por parte de las principales agencias de calificación internacionales, ante el temor de los inversores a que el país pudiese entrar en bancarrota.
 
Sin embargo, estos nuevos datos que el ejecutivo socialista ha entregado a la oficina estadística de la UE -Eurostat- tampoco han sido considerados fiables por el ejecutivo comunitario. «Quedan muchas preguntas sin respuesta y asuntos pendientes en algunas áreas clave, como los fondos de la seguridad social, atrasos en los pagos hospitalarios y transacciones entre el gobierno y las empresas públicas», señaló la Comisión Europea en un informe, en el que concluía que dada la baja fiabilidad de las cifras aportadas por Atenas no se excluía una nueva revisión del nivel de déficit y deuda griegos que arrojasen cifras incluso superiores.
La UE ya determinó en 2004 que Grecia había falsificado sus estadísticas sobre déficit y deuda para entrar en la zona euro al no cumplir los criterios de convergencia; en ese año expedientó al gobierno de Atenas y exigió una reforma del sistema de recogida de estadísticas fiscales griego, al que desde Bruselas acusan sin reparos de estar «sujeto a presiones políticas y ciclos electorales» y de carecer de una mínima independencia, calidad y fiabilidad. Ahora la Comisión pedirá a Grecia que vuelva a reformar su sistema de recogida de estadísticas, y no descarta abrir un nuevo expediente contra Atenas.