La nueva coalición de gobierno en Holanda acuerda prohibir el burka

La coalición de centro-derecha que acaba de formar el nuevo gobierno en Holanda acordó prohibir el burka en el país como un gesto hacia el partido de extrema derecha y antimusulmán PVV.

La coalición de centro-derecha que acaba de formar el nuevo gobierno en Holanda acordó el jueves prohibir el burka en el país como un gesto hacia el partido de extrema derecha y antimusulmán PVV, de cuyo apoyo depende ahora la estabilidad del nuevo gobierno.

Holanda se convierte así en el segundo país de la Unión Europea en prohibir el burka tras la prohibición que entró en vigor en recientemente en Francia, una medida que recibió en su día muchas críticas por parte de quienes la consideran una medida discriminatoria y que atenta contra la tolerancia religiosa.

Las medidas aprobadas por democristianos y liberales en Holanda incluyen nuevas medidas contra la inmigración y un incremento de los efectivos policiales, todo ello con el objetivo de contentar las expectativas del ultraderechista Partido de la Libertad (PVV) liderado por Geert Wilders, conocido por su declarada animadversión hacia los musulmanes, que suponen un 6% de la población de Holanda.

«Queremos detener la Islamización (de Holanda)», declaró a la prensa Wilders, que considera que las nuevas medidas reducirán la inmigración no occidental a la mitad. El PVV se convirtió en las elecciones del pasado 9 de junio en la tercera fuerza más votada del país, triplicando el número de votos hasta conseguir un 15% de las papeletas con un discurso islamófobo y considerado por muchos holandeses como racista. Esto lo ha convertido en un partido «bisagra» clave para formar una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar, pero su apoyo ha despertado la discordia también entre los partidos de la coalición, donde algunos diputados han llegado a dimitir opuestos a cualquier alianza con la ultraderecha.

A pesar de todo el líder democristiano, Maxime Verhagen, defendió las nuevas medidas -aún pendientes de ser aprobadas- asegurando que su gobierno defenderá los derechos de todos los holandeses, al margen de su religión. Una opinión que no comparten las organizaciones de inmigrantes en Holanda, como Mustafa Ayrance, presidente del Sindicato de Trabajadores Turcos de Holanda, que cree que la tradición de tolerancia que siempre ha existido en Holanda está en peligro y que las nuevas medidas crearán tensiones en la sociedad holandesa.