La nieve cubre de blanco Jerusalén

Numerosas regiones de Israel amanecieron el viernes cubiertas por la nieve, que alcanzó hasta 25 centímetros de profundidad en la ciudad santa dejando una inusual estampa.

La ciudad santa de Jerusalén se vio azotada en las últimas horas por intensas nevadas que obligaron a cerrar el viernes las escuelas y universidades así como el transporte público, colapsando las carreteras pese a que los trabajadores municipales trataban de mantener transitables las principales vías de acceso.

Las nevadas dejaron espesores de hasta 25 centímetros de nieve, pese a lo cual numerosos fieles musulmanes acudieron como cada viernes a rezar a la Explanada de las Mezquitas, tanto en la Cúpula de la Roca como en la Mezquita de Al-Aqsa. Tras las oraciones, no obstante, las imágenes en la zona de muchos jóvenes arrojándose bolas de nieve dejaron una bonita estampa, lejos de los enfrentamientos contra las fuerzas israelíes de que a menudo ha sido testigo este lugar, el tercero más sagrado para el Islam después de las ciudades santas de La Meca y Medina.

Según informó la prensa israelí, la nieve caída durante la noche obligó a cerrar las autopistas 1 y 443 hacia Jerusalén; muchas otras partes del país se despertaron el viernes cubiertas por la nieve, incluyendo los Altos del Golán en el norte –que acumuló hasta 30 centímetros- y el Negev en el sur. Las nevadas llegaron también aunque en menor cantidad hasta varias ciudades del sur como Dimona, Beersheba, o la pequeña localidad de Arad, situada a unos 25 kilómetros al oeste del Mar Muerto y donde las ventiscas provocaron cortes en el suministro eléctrico.