Israel y Polonia recuerdan el Holocausto

Supervivientes de Auschwitz y representantes de todo el mundo conmemoraron el miércoles el 65º aniversario de la liberación del campo de concentración por los soldados soviéticos.

Supervivientes de Auschwitz y representantes de todo el mundo conmemoraron el miércoles el 65º aniversario de la liberación del campo de concentración por los soldados soviéticos, en una emotiva ceremonia en la que hubo un llamamiento unánime a que el mundo no olvide lo que allí sucedió.

Cientos de personas participaron en el memorial en honor de las víctimas del Holocausto en un acto que tuvo lugar en Auschwitz-Birkenau, el mismo escenario donde los nazis enviaban a morir en las cámaras de gas a los prisioneros que ya no podían trabajar. 150 supervivientes de la matanza nazi allí presentes hicieron si cabe el acto más emotivo.
El primer ministro polaco para pedir la ayuda de la comunidad interncional para conservar el lugar y mantener en pie sus edificios, así como «salvar el pelo humano, las gafas, las dentaduras e incluso los juguetes, todos pruebas del genocidio».
«Recordando el pasado ayudamos a crear un futuro de decencia y verdad para todos los hombres», declaró por su parte el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, antes encender junto al resto de representantes de todo el mundo una vela en recuerdo de las víctimas de Auschwitz.
Cuando el 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas llegaron a las puertas del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, encontraron a poco más de 7.500 famélicos prisioneros que habían logrado sobrevivir a la llamada «solución final» ideada por Adolf Hitler. Los soldados descubrieron además en los almacenes más de un millón de trajes y vestidos y cerca de ocho toneladas de cabello humano, que los nazis aprovechaban junto con otras partes de los cuerpos de sus víctimas como si de una gran factoría humana se tratase.
Se estima que más de un millón cien mil prisioneros, en su mayoría judíos, perecieron en Auschwitz y en el cercano campo de Birkenau, bien fuera por las torturas, las cámaras de gas, el hambre, el agotamiento o las enfermedades.
«Me llevaron a Auschwitz cuando tenía 18 años, y aunque jamás antes había trabajado me obligaron a cavar zanjas, transportar muertos. Muchas veces pensé que no sobreviviría, tal y como sucedía con muchos que llegaron y que diariamente desaparecían», declaró Moshe Haelion, un superviviente de 85 años. «Los que lo niegan son unos estúpidos cegados por el antisemitismo. Yo estuve aquí y sé lo que pasó», aseguró lamentándose al tiempo de que no se hagan más esfuerzos por que los jóvenes conozcan la historia y los crímenes nazis.
Hace tres años la ONU decidió condenar cualquier negación del Holocausto y proclamó el 27 de enero como día internacional en recuerdo de las víctimas de este genocidio. El complejo de campos de concentracción de Auschwitz-Birkenau fue convertido en museo en 1947, y treinta años más tarde fue declarado por la UNESCO patrimonio de la Humanidad.