Irán vuelve a desafiar a Occidente

Irán anunció que comenzará a fabricar combustible nuclear enriquecido a partir de este martes y que construirá 10 nuevas plantas de enriquecimiento.

El anuncio hecho por Irán de que comenzará a fabricar combustible nuclear enriquecido a partir de este martes y que construirá 10 nuevas plantas de enriquecimiento ha desatado la preocupación en las potencias occidentales, que dan por rotas las negociaciones con Teherán y están convencidas de que el objetivo final del régimen iraní es fabricar la bomba atómica.
 
El lunes Irán informó al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de su decisión de enriquecer uranio en su planta de Natanz hasta un nivel del 20%, frente al 3´5% actual. El anuncio avivó las tensiones con Occidente, si bien los expertos dudan de que Teherán tenga la capacidad técnica para construir 10 nuevas centrales tan pronto y creen que le está costando obtener componentes cruciales debido a las sanciones impuestas por la ONU.
Algunos creen que este anuncio de Ahmadineyad puede ser una táctica de negociación para conseguir que Occidente acepte sus condiciones para un acuerdo de intercambio de combustible nuclear, a pesar de que podría acarrear más sanciones contra el quinto mayor exportador de petróleo del mundo, que se niega a suspender su programa de enriquecimiento de uranio alegando que sólo tiene fines pacíficos.
 
La clave del conflicto reside en que el uranio enriquecido puede usarse como combustible para centrales nucleares, pero al alcanzar un enriquecimiento del 80% puede ser utilizado para fabricar armas nucleares.
Estados Unidos, Francia y Rusia rechazan la propuesta iraní de un intercambio de combustible atómico que permita el enriquecimiento de uranio en terceros países para su uso exclusivo en centrales atómicas bajo supervisión internacional, porque sospechan que Irán no entregaría todas sus reservas. Por su parte el régimen iraní se muestra reticente a ceder su preciado uranio temiendo que no le sea devuelto.