Herido en un atentado el general rebelde libio Khalifa Haftar

El militar libio protagoniza desde hace meses una insurrección en el este del país contra el gobierno de Trípoli y las milicias islamistas integradas en el ejército nacional de Libia.

El general renegado libio Khalifa Haftar, que se ha alzado contra el gobierno de Trípoli al declarar la guerra a las milicias tribales armadas que constituyen parte del ejército regular de Libia tras la caída del régimen de Gadafi, resultó herido en un atentado contra su vida perpetrado el martes, según informaron fuentes médicas del país.

Un portavoz del general indicó no obstante que el militar había logrado sobrevivir y que sus heridas no revestían de gravedad, habiendo precisado sólo un pequeño tratamiento en el hospital. Al parecer el ataque se produjo cuando un terrorista suicida hizo estallar por los aires el vehículo que conducía cerca del cuartel general de Haftar en el distrito de Al-Marg, en la ciudad libia de Bengasi.

Ningún grupo reivindicó el atentado, que causó la muerte no obstante a tres guardaespaldas de Haftar además de al propio terrorista suicida, según confirmó el general Saqr al-Grouchi, nombrando comandante de las fuerzas aéreas del general rebelde.

Firme opositor del régimen de Muammar Gadafi y exiliado durante varios años en Estados Unidos, el general Khalifa Belqasim Haftar regresó a Libia para apoyar la revuelta contra el dictador libio, asesinado finalmente en 2011 mientras trataba de huir tras la toma de Trípoli.

Tras proclamar unilateralmente el pasado mes de febrero la disolución del gobierno libio en lo que fue interpretado como un golpe de Estado fallido, en mayo dirigió un asalto por tierra y aire contra las milicias islamistas de Bengasi a sueldo del gobierno de Trípoli, y bombardeó el parlamento libio. Aunque su insurrección fue en un primer momento criticada e incluso calificada de «ridícula», en las últimas semanas Haftar ha ido ganando fuerza militar y muchos políticos del país -incluyendo el ex primer ministro Ali Zeidan– le han mostrado su apoyo ante el temor al creciente poder de los islamistas radicales.

Haftar, que ha bautizado su campaña contra las milicias islámicas integradas en el ejército como «Operación Dignidad«, afirma buscar «purgar» a Libia de extremistas en una operación que hasta la fecha ha causado decenas de muertos en ambos bandos y que ha dejado a Bengasi separada «de facto» del poder central, evidenciando una vez más el caos y la inestabilidad en la que vive sumido el país tras la caída de Gadafi.