Fallece una tercera víctima por la explosión en Diyarbakır

La investigación ha determinado que la doble explosión el viernes en un mitin del HDP se produjo por dos artefactos, fabricados con dinamita y detonados por control remoto.

Uno de los heridos por la doble explosión que se produjo el pasado viernes durante un mitin de cierre de la campaña electoral del partido HDP en la ciudad de Diyarbakır, al sureste de Turquía, falleció el lunes a consecuencia de sus lesiones, según confirmó el martes el fiscal jefe de Diyarbakır.

El fallecido, un joven de 17 años que había estado recibiendo tratamiento en el distrito de Dicle, era una de las personas que resultó afectada por ambas explosiones, que se produjeron el viernes –sólo dos días antes de las elecciones- y que dejaron más de un centenar de heridos y otros dos muertos, de 34 y 47 años.

La investigación puesta en marcha tras el incidente ha demostrado que no se trató de una explosión accidental en un transformador elétrico, como inicialmente se sospechó, sino que ambas detonaciones fueron producto de dos artefactos explosivos fabricados a base de TNT y metralla que fueron detonados remotamente por un teléfono móvil, según las últimas averiguaciones.

Hasta ahora, un sospechoso ha sido detenido en relación con los ataques, que se produjeron poco antes de que el líder del HDP, Selahattin Demirtaş, se dirigiera a sus seguidores. El fiscal encargado del caso, Ramazan Solmaz, ha prometido mantener informado al público sobre los pasos y los resultados de la investigación.

Al menos tres muertos entre seguidores del PKK y del Hüda-Par

Mientras al menos otras tres personas fallecían el martes en enfrentamientos en la provincia de Diyarbakır tras el asesinato de Aytaç Baran, presidente de la Asociación de Cooperación, Investigación y Nueva Ciencia (YENİ İHYA-DER), una organización no gubernamental vinculada al Hüda-Par, un partido rival del PKK.

Pese a que inicialmente todas las sospechas del asesinato cayeron sobre el grupo armado, poco después la rama juvenil del PKK, el Movimiento Juvenil Patriótico Revolucionario (YDG-H), negaba a través de Twitter toda responsabilidad en el asesinato de Baran, que calificó como una “provocación” para enfrentar a ambas organizaciones.

Según informó la oficina del gobernador de Diyarbakır, al menos dos personas fallecieron en enfrentamientos entre simpatizantes del PKK y del Hüda-Par tras la muerte de Baran, quien varios días antes había solicitado protección policial ante la sospecha de que el YDG-H planeaba asesinarlo.