imagen desde el are del distrito de Fatih, incluyendo el centro histórico de Estambul con la Mezquita Azul en primer plano y Santa Sofía y el Bósforo al fondo

Estambul planea cerrar su centro histórico al tráfico siguiendo el ejemplo de Londres

El alcalde del distrito de Fatih, que abarca toda la península y el centro histórico de Estambul, ha propuesto cerrar el distrito al tráfico e implantar un sistema de peaje urbano al estilo de Londres, creando grandes centros de estacionamiento para hacer frente a los problemas crónicos de transporte como los atascos o a la escasez de aparcamiento provocada por el aumento de la población durante las horas diurnas.

Ergün Turan, alcalde del distrito de Fatih, plantea un sistema de tarificación por congestión similar al aplicado en Londres y Singapur, como solución para gestionar el flujo diario de 3,5 millones de personas que recibe el distrito de la península histórica de Estambul. El modelo, que abarcaría especialmente la zona en torno al barrio de Eminönü, busca reducir el tráfico en un 20% y disminuir la contaminación mediante el cobro a los vehículos que accedan al área —excepto a los de los residentes— a través de un sistema similar al HGS (Hızlı Geçiş Sistemi o “Sistema de Tránsito Rápido”), el sistema de peaje electrónico usado en Turquía. 

En declaraciones recogidas por varios medios turcos, Turan subrayó la necesidad de fomentar el uso de transporte público bajo el principio de “quien contamina paga”: “En Fatih, hay una movilidad humana que alcanza entre 3 y 3,5 millones de personas durante el día. Sin embargo, la población nocturna ronda las 350.000 personas. Esto significa que hablamos de una población que crece y disminuye entre 8 y 10 veces cada día”. 

El alcalde también explicó que muchas de las vías que atraviesan el distrito son fruto de una planificación urbana hecha en la década de 1940 por el arquitecto y urbanista Henri Prost; esto ha hecho que el centro histórico de Estambul se vea sometido en la actualidad a un enorme tránsito de vehículos: una situación que, según señaló, no ocurre en otras ciudades históricas.

El alcalde insistió en que un gran número de vehículos accede diariamente al distrito: “Hay 285 líneas distintas de autobuses de İETT (la compañía municipal de transporte urbano), con 11.000 trayectos al día. Hablamos de una zona con un movimiento muy intenso de personas y vehículos, incluidos los de tránsito, el aumento de población y los vehículos turísticos. En este sentido, Fatih es un distrito que experimenta los problemas de Estambul de forma más acusada. Por lo tanto, una política de transporte es absolutamente necesaria”.

“Quienes quieran entrar en el centro de Estambul, deberán pagar una tasa”

“El modelo para gestionar la congestión del tráfico, que comenzó en Singapur en la década de 1970, se aplica ya en Londres, Estocolmo, Zagreb y muchas otras ciudades. Para gestionar la densidad de vehículos en zonas centrales como Fatih, quienes quieran acceder a esta área, además de los residentes, deberán pagar una tasa mediante un sistema similar al HGS al entrar en el centro”, dijo hablando sobre la movilidad urbana.

Turan aseguró que este sistema reduce el tráfico en el centro,disminuye las emisiones y facilita la integración con el transporte público, que para el jefe del consistorio debería tener aún más protagonismo: “Las personas que lleguen a esta zona podrán aparcar sus vehículos en grandes estacionamientos y acceder mediante transporte público. Los turistas que quieran venir deberán pagar una tarifa al entrar, como ocurre en todas las ciudades del mundo. Al mismo tiempo, los ingresos generados se utilizarán para desarrollar sistemas de aparcamiento en otras áreas y resolver el problema del tráfico”.

Para el alcalde, habría que construir grandes aparcamientos regionales: “El problema del tráfico en Estambul no puede resolverse con aparcamientos de 50 o 100 plazas. Deben construirse grandes aparcamientos dentro de un radio de 500 metros”, declaró, añadiendo que el objetivo no es recaudar, sino aliviar la congestión, mejorar el estacionamiento y reducir emisiones.

Turan dio más detalles sobre los futuros planes para reducir el tráfico en esta zona de Estambul: “Lo que llamamos antiguo Eminönü será declarado Zona 1. La entrada y salida estará sujeta a pago, como en Londres, Estocolmo y Singapur. Desplazarse en coche supone una pérdida tanto de tiempo como de dinero. De lo que estamos hablando es de implementar un sistema que permita llegar a los destinos integrando el transporte público. Beneficiará a los residentes con vehículo. Ser rico o tener coche no te da derecho a ir a cualquier lugar. Si quieres usarlo, pagas el precio. Contamos con estudios y modelos sólidos a este respecto”, concluyó.