Erdoğan defiende una operación terrestre para acabar con el IS en Siria e Irak

“¿De dónde vienen sus armas, y su financiación?”, se preguntó el presidente turco refiriéndose al “virus” del Estado Islámico, y pidiendo una estrategia global para acabar con la organización terrorista.

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan subrayó el miércoles la necesidad de una intervención terrestre en Siria e Irak que se sume a la campaña de bombardeos para lograr acabar con el autoproclamado Estado Islámico (IS) durante una comparecencia de prensa conjunta con su homólogo iraquí Fuad Masum, de visita oficial en Turquía.

No creo que los ataques aéreos sean suficiente para derrotar al IS en Siria e Irak. Una ofensiva terrestre es necesaria junto con los bombardeos para que las operaciones aéreas tengan éxito”, insistió Erdoğan, recalcando la necesidad de una “estrategia completa y global” que aborde la raíz del problema y que no sólo acabe con el Estado Islámico, sino que impida que cualquier otra organización similar lo sustituya una vez derrotado.

¿De dónde vienen sus armas, y su financiación? Necesitamos centrarnos en esto” dijo el mandatario turco, que se refirió al IS como “un virus que busca destruir a la Umma (comunidad musulmana)”. Por su parte el presidente iraquí pidió más ayuda de la comunidad internacional para combatir al Daesh (nombre en árabe del Estado Islámico), al tiempo que afirmó tener informaciones que aseguraban que el IS podría llevar a cabo ataques en zonas como Australia, Canadá, el Magreb o África.

Erdoğan, que se refirió también al problema que representan los combatientes que acuden a unirse a las filas del IS desde otros países (especialmente desde Europa), recordó además que hasta la fecha las autoridades turcas han entregado 750 camiones de ayuda humanitaria a Irak, y que 300.000 refugiados de ese país han sido acogidos en Turquía, que ha construido  además otros tres campos para desplazados en el Kurdistán iraquí.

Ambos líderes también comentaron acerca de la buena marcha del volumen de intercambios comerciales entre ambos países, actualmente estimado en más de 10.000 millones de euros, y que Ankara y Bagdad aspiran a duplicar en los próximos años tras la nueva era en sus relaciones iniciada a raíz de la salida del gobierno en agosto del año pasado del anterior primer ministro del país, Nuri al-Maliki, al que el gobierno turco siempre culpó del caos y las tensiones sectarias e Irak.