El libio que disparó en Sultanahmet quería provocar una masacre como la de Oslo

La rápida intervención de la policía evitó que el atacante llegara hasta las taquillas del Palacio Topkapı, donde a esa hora había cientos de turistas que esperaban a comprar su entrada al recinto.

El individuo armado de origen árabe que el miércoles por la mañana sembró el pánico en el Palacio de Topkapı de Estambul -uno de los principales centros turísticos del casco histórico de la ciudad- quería llevar a cabo una masacre similar a la que tuvo lugar hace unos meses en Oslo, según informaron el viernes los medios de comunicación de Turquía.

El hombre, identificado como un ciudadano libio de 36 años llamado Salem Ali Elmadhavri, entró armado con un rifle por la puerta que guarda la muralla exterior del palacio y disparó en la pierna a un soldado que vigilaba la entrada y en el pecho a un guardia de seguridad privado. Finalmente tras aproximadamente una hora en la que fue rodeado por unidades especiales de la policía, el atacante murió por disparos de un francotirador tras negarse a rendirse.

Aún no están claros los motivos que llevaron a Elmadhavri a emprender su acción, y la investigación puesta en marcha no ha encontrado por ahora posibles indicios de afiliación a grupos extremistas u organizaciones armadas de algún tipo. Sin embargo, y pese a que en un primer momento se relacionó su ataque con las sanciones anunciadas por Ankara contra el gobierno sirio, se ha sabido que al contrario de lo que se dijo no llegó hasta el lugar a bordo de un vehículo con matrícula siria, sino en un taxi.

En un video que apareció el viernes en varios medios turcos se apreciaban los momentos más tensos del enfrentamiento, con numerosos intercambios de disparos entre Elmadhavri y los agentes de policía que armados con chalecos le habían rodeado en los jardines exteriores del Palacio Topkapı (ver video). Según el canal de noticias turco NTV el hombre armado gritó en inglés «Esto será una masacre como la de Noruega», en referencia a la tragedia que causó Anders Behring Breivik el pasado 22 de julio al matar a 69 personas que participaban en un campamento juvenil en la isla noruega de Utoya.

Según informó la prensa turca fue un agente de policía, Levent Torğut, quien logró evitar que el atacante -tras disparar a la guardia de la entrada- siguiera avanzando desde los jardines exteriores de Topkapı hasta la zona de taquillas que hay junto a las puertas de entrada al complejo palaciego, donde a esa hora había cientos de turistas que esperaban para comprar su ticket. De haber llegado hasta allí es probable que hubiera causado la muerte a decenas de personas.