El gobierno kurdo de Irak condena los ataques del PKK

El gobierno autónomo kurdo del norte de Irak condenó duramente los últimos ataques terroristas llevados contra las fuerzas de seguridad turcas por parte del PKK.

El gobierno autónomo kurdo del norte de Irak condenó duramente los últimos ataques terroristas llevados contra las fuerzas de seguridad turcas por parte del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que dejó más de una docena de soldados muertos sólo durante el fin de semana.
 
«Estamos declarando claramente que estos ataques no sirven a la causa kurda. Al contrario, están bloqueando los caminos pacíficos que son necesarios para una solución al problema», dijo en un comunicado emitido el lunes por la administración autónoma kurda del norte de Irak, que fue publicado por la agencia kurdo-iraquí Peyamner.
 
«Condenamos firmemente estos ataques llevados a cabo por el PKK y declaramos que no permitiremos que nuestro territorio sea utilizado para ataques contra países vecinos», dijo la nota en referencia a Turquía. «Al mismo tiempo, reiteramos nuestra fé en un diálogo pacífico que evite el derramamiento de sangre», continuaba diciendo el comunicado, que no obstante también pedía al ejército turco que no realizase incursiones en su territorio para perseguir a los terroristas del PKK, que utilizan las montañas fronterizas del norte de Irak como refugio seguro para sus bases.
 
El PKK, incluído en la lista de organizaciones terroristas por gran parte de la comunidad internacional -incluyendo Estados Unidos y la Unión Europea-, ha protagonizado durante el mes de junio una importante escalada en sus ataques que han puesto en jaque los esfuezos del gobierno de Turquía por dar más derechos culturales a la minoría kurda del país y elevado las críticas contra la estrategia anti-terrorista que sigue el ejecutivo del primer ministro Erdoğan.
 
El principal ataque tuvo lugar en la madrugada del sábado en la provincia fronteriza de Hakkari, en el extremo suroriental de Anatolia, cuando decenas de miembros del PKK asaltaron un puesto de control fronterizo causando la muerte a 8 soldados turcos.